El 12 de noviembre se conmemora una fecha ajena para la mayoría de personas, pero que se relaciona con una enfermedad que ha estado presente o la hemos oído por lo menos una vez en nuestra vida, hablamos del Día Mundial contra la Neumonía.
Es importante saber acerca de la prevención de esta patología y las atenciones necesarias que requiere, sobre todo en los más pequeños que son los blancos mayoritarios de esta enfermedad y cuyas vidas, en algunos casos, perdieron una batalla que pudo haber sido evitada.
La neumonía es un tipo de infección respiratoria aguda que afecta a los pulmones que puede estar causada por virus, bacterias y hongos.
Puede prevenirse mediante inmunización, una alimentación adecuada y mediante el control de factores ambientales.
La neumonía causada por bacterias puede tratarse con antibióticos, pero solo un tercio de los niños que padecen neumonía reciben los antibióticos que necesitan.
Es la principal causa individual de mortalidad infantil en todo el mundo. Se calcula que la neumonía mató a unos 922.000 niños menores de 5 años en 2015, lo que supone el 15% de todas las defunciones de niños menores de 5 años en todo el mundo.
Desde el año 2000, el número de muertes infantiles ha disminuido en un 47%. El enorme progreso se ha conseguido gracias a las vacunas, las mejoras en la nutrición y eltratamiento.
El Plan de Acción Mundial para la Prevención y el Control de la Neumonía (GAPP) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia -UNICEF- (UnitedNations International Children´sEmergencyFund) tiene por objetivo acelerar el control de la neumonía combinando diversas intervenciones de protección, prevención y tratamiento de la enfermedad en los niños, con medidas como las siguientes:
- Protección de los niños de la neumonía, entre otras cosas promoviendo la lactancia natural exclusiva. La lactancia materna exclusiva en los 6 primeros meses de vida es una forma muy efectiva para proteger a los niños de neumonía y otras enfermedades infecciosas. Además de una buena nutrición, el lavado de manos, el agua potable y la descontaminación del aire de humos, también puede proteger a los niños de la neumonía.
- Prevención de la neumonía mediante la vacunación.Las vacunas pueden evitar las muertes por neumonía. Las vacunas antineumocócicas han supuesto un gran avance en materia de prevención. Las vacunas contra el sarampión, la antigripal y la tos convulsa también son esenciales para evitar infecciones que podrían complicarse y terminar en neumonía.
- Tratamiento de la neumonía, sobre todo procurando que todos los niños enfermos tengan acceso a una atención sanitaria correcta (dispensada por un agente de salud comunitario o bien en un centro de salud cuando la afección revista gravedad) y reciban los antibióticos y el oxígeno que necesitan para sanar.
Federico R. Simioli, Médico Infectólogo (M.N. 134255 - M.P. 551400) - Centro Médico Rawson - cmrawson.com.ar



