"...Una ofensiva mediática formidable comienza a urdirse en nombre de "la gente". Hay quien lo hace con delicadeza y hay quien permite que se le corra el maquillaje democrático que usó durante algunos años de su larga vida. Mariano Grondona, por ejemplo, vuelve a sus raíces autoritarias mimetizándose con el torturador Luis Patti, pregonando que la derecha es la que combate el delito (olvidando todos los delitos cometidos desde el poder durante la era Menem) y hasta discurriendo por TV acerca de las determinantes genéticas de la criminalidad. Un abordaje que desde tiempos del nazismo venía perdiendo cultores. Pero la sangre tira y las crisis hacen que hasta el más pintado (o maquillado) vuelva al útero cuando la política se polariza. La historia nunca se repite del todo, ni siquiera cuando los acontecimientos se reproducen en un lapso breve, entre otras cosas porque los protagonistas modifican sus conductas a partir de la experiencia. La nueva movilización de Blumberg genera distintas expectativas previas, para sus impulsores, para el Gobierno y para las distintas expresiones de la derecha. Nada será igual a la primera vez, pero todo indica que, como entonces, el mapa político no quedará igual..."("La segunda vez" por Mario Wainfeld- Página/12- 19/08/04)
"...La política se convirtió en mala palabra, mucho más cuando la ejercen "los cabecitas" y, en el mejor de los casos, es la gestión de una casta de "vivos" y privilegiados que se enriquecen a costa de ella. Y qué decir de clase, una supervivencia insoportable para el buen funcionamiento del mercado. Aunque sólo es admitida cuando es acompañada de "media", para referirse a la gente digna que usa desodorante y todavía tiene "laburo", y cuya opinión mide el humor verdadero de la sociedad. Ni qué hablar de liberación o revolución. Fueron extirpados del hablar callejero para siempre por constituir "un atentado al sentido común y a la libertad". De tal modo que la utilización de estos términos condenará al ostracismo y a la excomunión definitiva a quienes se atrevan a mencionarlos. Derechito al purgatorio reza el código del tribunal del lenguaje[...]Supongamos por un momento que el cuerpo aparte de carne, huesos y tejidos está hecho de palabras, y se ahueca para recibir las palabras del mundo. Estaríamos perdidos si sólo contáramos con el lenguaje permitido por los dueños del dinero, condenados a reproducir aquello que ya existe. Pero el cuerpo también crea palabras. Entonces, el cuerpo de cada uno puede recuperar las palabras aprisionadas en el olvido e inventar, como lo ha hecho siempre, las palabras imprescindibles para resistir a tanta indignidad. E ir construyendo ese cuerpo colectivo para hacer de este mundo no uno ajeno y extraño, sino el nuestro, el propio. El que sepamos conseguir.."("Las palabras y las cosas" por Ariel Weinman para Agencia ANC/Utpba- 19/08/04)
"...Me encanta la cara que pone la gente cuando logra entender algo:es como de felicidad y alivio, al mismo tiempo."(Fragmento opinión de Yamila Alacaraz Peñafort, de 18 años, de San Justo (La Matanza), becada para estudiar profesorado por el Ministerio de Educación- Clarín- 28/07/04)
"...¿Por qué los abogados tienen que dictar clases de historia o geografía, cuando hay profesores que preparan a quienes tienen esa vocación?[...]Me pregunto si tal vez es lo mismo que un profesor de ciencias exactas proyecte, diseñe y construya edificios, carreteras o puentes, o que quien tenga el título de profesor de ciencias naturales practique una cirugía maxilo-facial o extirpe tumores..."("Cartas al país" del diario Clarín, enviada por Noemí Cristina González de Santa Teresita (P. de la Costa)-13/07/04)
"...Miguel Bru cursaba la carrera de periodismo en la UNLP cuando fue torturado hasta su muerte y luego desaparecido por policías del servicio de calle de la Comisaría 9° de La Plata..."(Cable Agencia ANC/Utpba por aniversario de la desaparición de Miguel Bru el 17/08/93- cable del 19/08/04)
"Además de médicos, en la Argentina sobran psicólogos que, no sólo son demasiados, sino también demasiado lacanianos y freudianos. Eso planteó el ministro de Salud, Ginés González García, continuando con una polémica que él mismo había iniciado anteayer, al reclamar cupos en el ingreso a las carreras de Medicina y al criticar la formación que brinda la Universidad de Buenos Aires (UBA) en esa disciplina. Como era de prever, sus declaraciones abrieron el debate. Le contestaron con dureza funcionarios y miembros de la comunidad académica (lo acusaron de desconocer la realidad universitaria y hasta de decir burradas), a la vez que recibió el apoyo (¿pesado salvavidas?) del ex decano menemista Luis Ferreira..."("Debate para el diván" por Javier Lorca-Página/12- 20/08/04)
¨Ninguno cante victoria/ aunque en el estribo esté,/ que muchos en el estribo/ se suelen quedar de a pie.¨(¨Coplas tradicionales argentinas¨: recopilación de Julia Saltzmann- edit. Planeta- 1996)
ACOLCHADOS
En un escenario controvertido como en el que transcurre la dinámica política de la Patria, las opiniones de un ministro sobre el sobrante de profesionales universitarios en una u otras especialidades, podría parecer que sólo incumbe a los aludidos directamente, lo cual sería palmariamente cierto, aunque habría que precisar -siguiendo con la lógica de don Ginés G.G.- que sus supuestos sobre la malformación y excedencia de profesionales universitarios, debería incluir a funcionarios de distinto tipo que no habrán tenido la posibilidad (o sí) de formarse en la universidad estatal, pero que la sensación que dan a sus compatriotas es que más de uno de ellos, sobra.
¿No sobran el Coti y Luisito...?, ¿y la Nina en Santiago o el Alberto en San Luis o Sobisch en Neuquén...?, ¿o supuestos referentes éticos de la política como Alfonsín o Duhalde...?, ¿o jueces que pujan por terminar con la experiencia de control obrero en Zanón u otorgan tierras ancestrales de los Mapuches a Benetton...?. La lista podría continuar y/o variar según quien la confeccione y aun a riesgo de que estos personajes -y otros más también- hayan tenido que ver con la debacle de la Patria, aun así, el ¨realismo mágico argentino¨ (¡Aguante, Macondo...!) no los descarta como sobras.
Porque contrariamente a limitar o buscar variantes para el acceso a universidades estatales, debería estar prioritariamente en discusión -en modestísima opinión de esta columna- qué universidad para qué proyecto de país, para quiénes la prioridad de la salud pública -médica, psicológica o como se la denomine-, para quiénes el acceso a bienes culturales, en un contexto socio-político en el que aun con limitaciones, la maltrecha universidad pública y profesionales que la sostienen, siguen bregando por una formación de excelencia en la que cabría discutir cómo incide o si ha mejorado la inversión del Estado para con la misma.
Pero, además, los que ¨sobran¨ en esta realidad son la legión de excluídos por un sistema perverso que necesitan respuestas concretas de laburo, de inclusión social que -por qué no- la universidad pública estatal aporte con sus profesionales, mal que les pese a los que siguen ensalzando a las privadas. Vos ve.
DEVOLVIENDO PAREDES
En línea con cuestiones vinculadas a lo educativo, el pago chico no oculta sus agachadas; máxime si están relacionadas con lo que fuentes escolares consultadas han referenciado como una desprolijidad ( o más) del Consejo Escolar, debido a que trascendió que más de una escuela del distrito no recibió para sus alumnos la provisión de zapatillas y/o buzos que debían proveerles -fruto del aporte que Siderca habría efectuado al inicio del ciclo lectivo- para todos y cada uno de los alumnos. El argumento que trascendió desde fuentes docentes para la no entrega total de los artículos, estaría dado por la respuesta que se habría brindado a personal docente de servicios educativos afectados, respecto a que los fondos ¨siderquianos¨ serían de monto similar al que aportaron en el año 2003, por lo cual no se habría logrado adquirir todo para todos. Además se habrían repartido los artículos sobre los meses de junio/julio, cuando la disponibilidad de fondos se habría concretado en el mes de marzo. Lamentablemente los perjudicados son los pibes que, afortunadamente, no cargan -encima- con la bronca de más de un directivo que no pudo darles los artículos que les correspondían, a lo que se habría sumado también algún variado disgusto de directivos respecto a que, según trascendidos, desde el ámbito del Consejo se habría sostenido que ¨hay escuelas que se vienen abajo porque los directores no las cuidan¨. Vos ve.
En otra perspectiva, habrá que ver si el reclamo vecinal por elecciones abiertas en sociedades de fomento tiene correlato favorable; petición que no debería descatarse teniendo en cuenta lo que se podría evaluar como una propuesta participativa que viene de la mano del recién parido P.P. (Presupuesto Participativo), que apunta a la inserción vecinal en la cosa pública municipal, lo que- de concretarse y avanzar- cifra alguna esperanza de que algo podría cambiar, revertirse en el sistema político clientelar que pervive en prácticas políticas del pago chico.
Pago chico en el que trascendiera del ámbito municipal -de fuentes confiables- que estaría vedado -para no decir prohibido, que suena fuerte, ¿vistes?- lo relacionado con Las Praderas, a esta altura molestia barrial que no omite consideraciones que ponen de manifiesto lo incordio de lo surgido por manejos políticos punteriles que, entre otras cuestiones, han puesto en pantalla televisiva desmentidas del comerciante que vincularan vecinas de la ONG que prestos Concejales ¨pejotistas¨ resolvieron investigar, analizar con un pedido de informes en el Honorable. Y una pregunta: si el desapego a las normas que estimarían le cabe a la ONG barrial, ¿no le habría cabido también a ¨Convivencia¨, a juzgar por rémoras o desapego a normas que se inferirían por su prolongada inactividad, un pedido de informe también...?, ¿o esa ONG sí se atiene a lo normado...?.
Pero lo que indefectiblemente no debiera perderse de vista son las versiones e información de fuentes barriales que consignan que están entrando por semana lo que -estiman- son 5000 kg de cal en camiones; hecho para nada soez considerando que la cal degrada el tejido orgánico y ¨tapa¨ olores, y adivine el lector qué, ingresan camiones que, casualmente, vuelcan sustancias nauseabundas de curtiembre que, casualmente también, son de compuestos orgánicos...
Está todo bien: no hablen, no miren, no escuchen. Crean en los autos de fe de funcionarios ¨ambientales¨ y ¨fabriqueros¨. Y una pregunta: si vivieran (vivieramos) una situación con salud en riesgo y la de los pibes también, ¿mantendrían (mantendríamos) el ¨de eso no se habla¨..?.
Esta perférica columna prefiere -aunque sea reiterativa- insistir en que la peor opinión es el silencio.
(Críticas, sugerencia de temas a: ladominguer@yahoo.com.ar)



