La estrategia cambiaria sumó otra semana exitosa que se plasma en mejores proyecciones futuras para nuestra economía, tanto respecto de la actividad como de la suba de precios. Un puente a 90 días.
Mejoraron las expectativas. Alguien más aventurado podría decir "mejoró la confianza" pero no podemos ser tan optimistas, lo cierto es que bajó la proyección promedio que todos los meses releva el Banco Central entre consultores privados, especialmente el dato de inflación para 2020 pasó de un número cercano al 37% anual estimado en septiembre a 35% anual en octubre. Esto va en línea con una inflación más baja en los últimos meses de este año: el dato de octubre adelantado por Ferreres y Ecolatina se ubica alrededor de 3% mensual, lejos del 3,5% proyectado un tiempo atrás y en torno al cual se ubicarían los meses de noviembre y diciembre.
Es importante de destacar la aceleración inflacionaria en el rubro de Alimentos que inició en septiembre (3% mensual dato INDEC) y continuó en octubre (4% mensual estimado Ferreres) de la mano de la creciente volatilidad cambiaria. De allí las presiones, que salieron a la luz esta semana, de parte de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) para suspender el congelamiento de algunos Precios Máximos que el gobierno había prorrogado el pasado viernes hasta el 31 de enero próximo. Desde la Secretaría de Comercio Interior informaron que la semana entrante empezarán las reuniones con el sector para desactivar progresivamente el programa de Precios Máximos: se deslistarán primero los productos "suntuarios", las segundas y primeras marcas, y no se autorizarán aumentos elevados a la salida, explicaron. Algunos productos pasarán a integrar la canasta de Precios Cuidados, que a diferencia del otro programa, prevé revisiones trimestrales y no es de cumplimiento obligatorio. Los aumentos por Precios Máximos fueron en julio y octubre pasado y rondaron entre 2% y 6% cada vez.
En línea con la recuperación esperada para el último cuatrimestre del año, si bien prudentemente, también mejoraron las proyecciones de la caída del PIB proyectada para 2020 (sería de -11,6% anual). El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que mide INDEC había arrojado la cuarta suba mensual consecutiva en el mes de agosto, consolidando así una tendencia. Por el lado de la actividad industrial, esta semana INDEC informó una suba del 3,4% interanual en septiembre; el mejor registro para dicha comparación desde marzo de 2018 y mostrando una recuperación homogénea al interior: los rubros que más traccionaron fueron alimentos, bebidas, química, petróleo y edición, y en segundo lugar la automotriz y metalmecánica. Por último, el rubro de la construcción que viene más rezagado, desaceleró sensiblemente la caída en septiembre respecto de meses previos (-3,9% interanual versus -31,6% promedio con anterioridad) y en niveles ya supera al nivel pre-pandemia.
Acompañan estos ribetes más optimistas los últimos resultados de la estrategia cambiaria del gobierno. Por segunda semana consecutiva cayó la cotización de los paralelos: el dólar MEP cerró cerca de $140, el CCL apenas arriba de $145 y el "blue" por debajo de $160.Las expectativas se estabilizaron en torno a esos niveles de acá a fin de año. Asimismo el Central pudo también esta semana interrumpir la racha de pérdida sostenida de reservas y se estima que compró USD 65 millones netos. El ministro Guzmán volvió a resaltar la idea de un "puente" macroeconómico de unos 60 a 90 días, basado en el endurecimiento monetario y la emisión de deuda en dólares o en pesos indexada y la consolidación fiscal que en conjunto facilitarán la negociación con el FMI para dar solidez a la estrategia cambiaria. La "nominalidad" de la economía todavía es alta (brecha cambiaria e inflación), por eso mantiene la idea de "transición", que veremos si da resultado. Hasta el momento ha logrado poner en sintonía algunos diagnósticos.



