Después de las experiencias que papá Ricardo tuvo en Córdoba con el rally, los hermanos Gerardo, Gabriel, Gustavo y Germán están también desarrollando las suyas en la especialidad, aunque ya afincados hace 15 años en Campana. Ahora se aprestan a comenzar un nuevo campeonato del Rally Mar y Sierras junto a la nueva generación: Victoria será piloto nuevamente, mientras que Julián, Franco y Valentina estarán como navegantes.
Luego de mucho trabajo, el Rally Mar y Sierras retomará su actividad los días 21 y 22 de noviembre en la localidad de Castelli, un clásico para la categoría que estará volviendo a la competencia después de lo que fue el Gran Premio Coronación 2019 de Ayacucho y el largo parate que obligó la pandemia de coronavirus.
Una gran noticia para la familia Emma, que desde hace años le dio la posibilidad a la ciudad Cuna del Primer Automóvil Argentino de tener representantes en el mundo del rally, ya sea el Federal o el Mar y Sierras, dos categorías que transitan diferentes caminos de la provincia de Buenos Aires. Es que Gerardo, Gabriel, Gustavo y Germán no hicieron más que darle continuidad a lo que su padre Ricardo comenzó hace muchos años atrás en tierras cordobesas, de donde es oriunda la familia.
Este momento los encuentra en la categoría Mar y Sierra y esta posibilidad de volver a la actividad los tiene muy entusiasmados, después de haber aprovechado el inevitable y largo receso para trabajar en cada uno de los autos. Así, Gerardo ya tiene listo el Mini Cooper; Gabriel está terminando de montar el suyo; y Gustavo ya tiene el VW Bora preparado. Todos estarán en la Clase R3, mientras que la piloto del equipo, Victoria (hija de Gabriel), tiene prácticamente concluido su Ford Fiesta para la Clase 2.
Pero la familia no solo se compone por pilotos. A la hora de ocupar la butaca derecha ya tienen confirmados a Julián y Franco (hijos de Germán) para acompañar a Gabriel y Victoria, respectivamente. Mientras que Valentina está apuntada para ser la navegante de su padre Gustavo. Así, solo restaría que Gerardo defina su acompañante para el reinicio.
LOS EMMA CUENTAN
Si el inicio de la historia familiar con el automovilismo tiene un punto de partida, ése es papá Ricardo: "Yo corrí en forma oficial en rally desde 1965 a 1967. Por mi condición de médico pediatra rural en Sampacho, recorría todos los caminos y siempre iba viendo por donde se podía realizar el rally. Sin duda, lo tengo en los genes y al estar en la provincia de Córdoba, de donde somos originalmente todos, otra cosa no querés correr. Me acuerdo que una vez corrí el rally de invierno, allá por 1969, donde con un DKW gané una clase y al final quedé tercero en la general, llegando al podio y superando autos grandes. Me acuerdo que estaban los Torino y fue muy lindo en ese momento. Siempre les cuento a los nietos que esos rally eran larguísimos, una locura, pero nos gustaba y allá íbamos", recuerda.
Hace quince años, Ricardo se vino a Campana junto a Esther. "Es una ciudad que me gustó mucho y por eso me quedé. Vivimos todos en el mismo barrio, a muy pocas cuadras de distancia. Estamos muy contentos, porque somos muy unidos y con cuatro hijos uno debe estar atento. Por suerte mis nueras son extraordinarias con los nietos, nos llevamos bárbaro y de a poco estos chicos se van metiendo en el mundo del rally. Ahora ya no voy a las carreras, pero espero que vuelvan todos para saber cómo les fue. En definitiva, es lo que siempre me gustó y que ellos sigan corriendo me llena de alegría", cierra con emoción.
"La pasamos bien, con los enojos que a veces te da el automovilismo. Pero son más las cosas lindas que las otras", resume Gabriel, quien también repasa su historia en el mundo competitivo: "Lo mío fue tranquilo, no tenía definido dónde correr y ya estando acá en Buenos Aires, mi hermano Gerardo estaba corriendo en karting, me entusiasmé y algo hice. Quizás no estuve como para grandes cosas, je, pero reconozco que en parte me gustó. Después nos empezamos a plantear otra propuesta y como era de esperar nos fuimos para el rally, que siempre me gustó. Quizás papá tiene que ver con esto, no te olvides que venimos de Cordoba y allí siempre fue muy querido el rally. Ahora ya estamos en el rally desde hace algunos años".
Su sobrino Julián, hijo de Germán, es parte de la nueva camada de los Emma y será acompañante de Gabriel: "Correr con mi tío es lindo, porque la pasamos tranqui, nos llevamos bien y eso en un punto está bueno. Estoy en pleno crecimiento y esa experiencia que se necesita aún no está, pero voy creciendo. El tío no se enoja mucho, así que vamos bien, jaja. Por el momento sigo en la butaca derecha y cuando me toque manejar veremos cómo lo defino".
Por su parte, Victoria es la única mujer piloto de la familia por el momento: "Siempre supe que iba a correr, lo que no sabía era cómo, jaja… El paso del tiempo me permite comenzar a tomar referencia del auto. Mi papá me aconsejó arrancar con un auto no muy potente y empecé con el Ford Ka. Ahora me pasé a un Ford Fiesta y la verdad es que no me trajo grandes problemas", explica. "A veces les digo a mis amigas que se animen, pero no quieren. Yo les digo que se disfruta mucho y que, al menos nosotros, en familia la pasamos muy bien", agrega.
Su acompañante será su primo Franco: "Nos llevamos muy bien y la idea es seguir todo el campeonato", adelanta Vicky. Y su navegante asiente: "Está bueno correr con ella, nos divertimos mucho. Cuando arranqué, yo no estaba seguro de hacerlo, pero ahora me encanta, le fui encontrando ese sabor de jugar, no equivocarme en cada curva o la posibilidad de saber que no debes equivocarte. Parece medio loco, pero es así", afirma Franco.
La otra mujer del equipo es Valentina, quien se incorporó hace poco a la competencia: "Corro con mi papá Gustavo. De a poco me va gustando, lo reconozco y no lo voy a negar. Correr con él me da cierta tranquilidad. Lo que pasa es que a veces me equivoco y el padre supera al piloto y me reta más de lo aconsejable, jaja… Pero él es un gran padre, es un fenómeno, muy bueno y ahora espero que en algún momento me deje manejar. Creo que estaría bueno, aunque en la familia me contaron que no está muy decidido todavía", cuenta la joven.
El que inició el clan familiar en el Rally fue Gustavo, quien tenía a su hermano Gabriel como navegante del Ford Ka con el que comenzaron. "Así arrancó esta linda locura. Son esos momentos que no te podes olvidar, más allá de cualquier resultado. Al otro año hicimos dos equipos, con dos autos: en uno iban Gabriel y Germán y en el otro estaba yo con Gerardo de navegante. Fue muy lindo y un poco así empezamos a correr los cuatro hermanos", recuerda.
Gerardo, por su parte, arrancó en el karting, en la categoría COMER 100, donde ganó dos campeonatos. Luego pasó a la categoría ProKart, donde sumó varias victorias, aunque no pudo alcanzar ningún título. "Por muy poco. Debía ganar la última carrera y en esa última fecha lo venía haciendo, pero faltando tres vueltas me tocaron de atrás y me tiraron afuera. Perdí todo, me quedé con las manos vacías y con mucha amargura, porque yo lo quería ganar, porque sabía que no podía volver a correr allí por falta de presupuesto. El automovilismo tiene estas cosas, pero uno nunca va a dejar de correr", rememora.
Luego, Gerardo salta a estos tiempos de rally y retoma el relato de Gustavo: "Queríamos llegar a tener un equipo con cuatro autos, uno para cada uno y en parte lo pudimos realizar. No siempre se alcanzan los objetivos, pero igual estamos contentos. Corremos en dos categorías y vamos por cuestiones presupuestarias definiendo a cuál podemos ir. Hoy tenemos buenos autos y una estructura lógica para la categoría. Y en lo personal tengo el sueño de poder correr con Germán en alguna carrera", cierra.
PARADOS, DE IZQUIERDA A DERECHA, LOS HERMANOS GABRIEL, GERARDO, GERMÁN Y GUSTAVO. Y SENTADOS, MAMÁ ESTHER Y PAPÁ RICARDO.



