El Intendente Sebastián Abella dialogó mano a mano con LAD. Hizo foco en "la gravedad" que muestra la realidad y, más allá del Covid-19, apuntó a "malas decisiones" del gobierno nacional. A nivel local aseguró que "hoy, la situación es preocupante", aunque no puso en duda el pago de sueldos ni los servicios esenciales.
La noche se va decantando sobre la ciudad y las puertas del Palacio Municipal ya se han cerrado. Sin embargo, adentro, en su despacho, Sebastián Abella repasa temas de "la diaria" con un Secretario, al tiempo que recibe novedades de otra área de parte de una funcionaria que llega para notificarlo en persona. Por las ventanas se filtran el andar de autos y motos que circulan por la plaza Eduardo Costa y avanzan hacia la nueva normalidad que ha dejado el Covid-19. Una situación que el Intendente analizará junto a La Auténtica Defensa, haciendo foco "en la gravedad del problema (económico) que tiene el país" y apuntando no solo a la pandemia, sino también a "malas decisiones" del gobierno nacional.
-Más de siete meses después, ¿cómo evalúa el tránsito de la ciudad por la pandemia?
-Es amplia la reflexión. Lo primero que encontramos fue mucho temor por no saber si venía un aluvión de casos al que quizás no se pudiera hacer frente; y también, el miedo a contagiarse. Eso no nos dejaba dormir. Creo que ésa fue la gran incertidumbre, teniendo en cuenta que se trataba de un virus desconocido y que en Europa había dejado consecuencias tan fuertes. Después llegó el 20 de marzo y pensamos que era un punto de inflexión en el país, que el pico iba a llegar el 1º de abril. Pero eso no ocurrió, se demoró, se demoró y recién en julio empezamos a tener una rutina de casos que mantenemos hasta hoy. Ahora ya transcurrieron siete meses y por suerte pudimos satisfacer la demanda de salud, sin llegar a colapsar en ningún momento. Gran parte de los trabajadores del Hospital se contagió y ya se recuperó. Ahora se está dando un rebrote en distintas partes del mundo, por lo que debemos mantener esfuerzos y estar alerta. Al parecer, más allá de la posibilidad de tener la vacuna en 2021, esto va a continuar un año más y seguiremos trabajando en el Hospital como lo venimos haciendo.
-Para afrontar la pandemia también fue importante el comportamiento social. ¿Cómo evaluó la respuesta de la sociedad campanense?
-Los argentinos, en general, acatamos la cuarentena de una manera total, algo que se evidenció en nuestra ciudad con la caída de los accidentes en la vía pública en un 80% y la nula venta de combustible. Con el paso de las semanas y los meses avanzamos a Fase 4 y se fueron liberando actividades, aunque todavía hay rubros que no pueden funcionar. Pero eso es una decisión de la provincia que debemos atacar.
-Pero como primer receptor de los reclamos de los vecinos, ¿cómo fue el diálogo con comerciantes, emprendedores y trabajadores que necesitaban generar ingresos?
-Cada uno se mueve mucho más por los impulsos que por otras cuestiones y cuando a una persona le desbordan las deudas o los compromisos, tiene un grado de vulnerabilidad muy distinto a personas con otro margen. Y entiendo la situación, porque yo soy comerciante y cuando deje la función pública, si tengo salud, voy a volver a vender motos. Y como trato de darle a todos los vecinos la oportunidad de dialogar para que me cuente lo que le sucede, fui recibiendo la situación de muchos de ellos. Por eso, cuando el AMBA volvió a Fase 1, yo le pedí expresamente al gobernador que nos permita seguir en Fase 3. Y no sé si el gobernador hubiese tenido ese momentito para pensar que se podía diferenciar a Campana del AMBA. Si yo no se lo planteaba, creo que volvíamos a Fase 1 y eso retrocedía la economía de la ciudad y complicaba más la situación.
-¿Y cómo es la relación con aquellos a los que no puede darle una respuesta porque están en actividades que se encuentran totalmente paralizadas?
-Pongo la cara y les explico hasta dónde yo tengo potestad de avalar o no esa actividad, porque hay cuestiones que exceden al Intendente.
-¿Y genera impotencia no poder ayudar en esos casos?
-Obviamente. Nosotros estamos para decir que sí. Si a algo decimos que no, tenemos un vecino que seguramente no se va satisfecho. Me ha pasado de escuchar y, a pesar de no poder ofrecer una solución, saber que el vecino se fue satisfecho. Pero los intendentes estamos para decir que sí. Y lo hacemos con ganas.
-La pandemia deja una situación muy crítica en lo económico. ¿Qué análisis se puede hacer de la actualidad de Campana en ese sentido?
-En cuanto a lo económico creo que los argentinos no caímos en la gravedad del problema que tiene el país. Y yo no creo que la agudización de la situación económica sea a causa la pandemia, sino que han sido malas decisiones del gobierno nacional. Al gobierno nacional le quedó muy cómodo al principio hablar de la cuarentena y la curva y compararse con otros países que tenían crecimiento de casos y, para mí, se descuidó la realidad de la economía nacional. Me parece que fue un error grandísimo. Pero yo no creo que la economía haya empeorado por la pandemia y la cuarentena solamente, sino también por falta de políticas para ordenar la economía. Estamos en un momento económico muy complejo.
-¿Campana no está exenta de ese análisis?
-Obviamente. A quien conservó el trabajo, la inflación lo postergó. Y al que perdió el trabajo le va a costar mucho poder recuperarlo prontamente. Es una macana que nos pase esta realidad a los argentinos y, obviamente, que nosotros estamos dentro de esa situación. Yo, lamentablemente, a cada campanense que me pide trabajo hoy no se lo puedo dar, algo que me genera angustia y preocupación, sobre todo porque veo la cantidad de personas que vienen por día a pedir trabajo.
-Para este 2020, uno de los grandes desafíos que encaraba la gestión era mejorar la recaudación, pero entiendo que la pandemia cambió el escenario. ¿Cuál es la situación financiera del Municipio hoy?
-En abril, por cómo había caído la recaudación en los últimos diez días de marzo, pensaba que no iba a poder pagar sueldos. Hoy estoy contento, tranquilo, por poder pagar sueldos, poder sostener la salud y poder pagar la recolección de residuos, que no es un gasto menor. Pero para darte una idea de la situación, la coparticipación que Campana recibe por ley estaba presupuestada para este año en 90 millones de pesos por mes libres de descuentos. En enero y febrero se cumplió eso; pero en marzo entraron 60 millones; y en abril, solo 30 millones. Hoy estamos en los 45-50 millones. O sea: el 50% de lo presupuestado. Ahí te das cuenta cómo afectó a la economía la parálisis que tuvo el país.
-A esta altura del año se debe definir y presentar el presupuesto municipal para el año próximo. ¿Cómo se planifica ese cálculo en este contexto?
-Es un problema muy grande que tenemos. La proyección que estamos sacando está relacionada a la realidad de hoy. Si mañana levanta la coparticipación, quizás podríamos ampliar el presupuesto que estamos evaluando. Pero hoy no vemos un crecimiento importante en la coparticipación.
-Entonces, ¿cómo definiría al presupuesto municipal para 2021?
-Es un presupuesto más realista que el anterior, porque está hecho con los muy malos parámetros de este año. Yo creo que todo lo que pueda llegar a venir será para mejor, no creo que pueda ser peor. Nosotros esperamos que esto cambie para bien y ahí esperamos tener un plus. El presupuesto 2021 se confeccionará con una coparticipación de 60 millones mensuales, cuando, teniendo en cuenta que en enero y febrero recibimos 90 millones, deberíamos haber podido planificar 115-120 millones. Estamos haciendo un presupuesto muy real, esperando una reactivación en el país que nos brinde oxígeno económico. Hoy, la situación es preocupante.
-Y dentro de lo planificado para este año 2020, ¿qué proyectos quedaron inconclusos por la pandemia?
-Estoy realmente entristecido por no haber podido hacer tantas cosas que quería para la ciudad. En La Josefa asfaltamos 80 cuadras en cuatro años y estamos a 20 cuadras de sacar la tierra; en Ariel del Plata restan ocho cuadras para dejar reasfaltado a nuevo al barrio; en Otamendi hicimos más de 60 cuadras de asfalto y estamos a solo seis de cerrar el circuito del hormigón para adentro; en Héroes de Malvinas asfaltamos 48 cuadras y queda solo el Federal para sacar las calles de tierra… Estoy re-caliente por no haber podido avanzar, porque además es una solución muy importante para todos.
-En contrapartida, sí se ha podido avanzar con el Paseo Costanero.
-Sí, sí. Una gran satisfacción y un gran logro fue haber podido resolver el pleito con la arenera, porque eso beneficia directamente a los vecinos. Y si no se resolvía ese pleito, hoy no estaría la calle hecha. Si bien falta plata para terminar la parte verde, una vez que corramos la tierra ya se podrá transitar con el auto. También fue un logro muy grande, que no muchos entendieron o valoraron, el haber podido cambiar el tránsito de los camiones a la parte interior de los galpones. Eso, en lo particular, fue un logro inmenso. De hecho, hoy no habría Costanera si los camiones seguirían pasando por donde pasaban. Fue una negociación muy ardua, porque tuvimos que pasar por Bienes del Estado (AABE), NCA y ADIF. Todo eso fue una batalla. El día que quedó autorizado el paso de camiones por este sector fue una satisfacción tan grande… Después, con el tiempo, la plata se consigue y se va trabajando. Pero si yo no sacaba los camiones, no había Costanera.
-¿Y cuál es la situación social que advierte hoy?
-En cuanto a lo social, el gran déficit que nos va a dejar esta cuarentena pasa por la deserción escolar que vamos a tener producto de la propia cuarentena. Y no puedo darme idea del grado de perforación que vamos a tener. Creo que vamos a tener una deserción importante, porque muchos chicos perdieron un año escolar prácticamente, porque no todos tienen la posibilidad de tener conectividad, de tener respaldo en su caso. Y yo creo que va a ser muy difícil que esta generación pueda volver a las aulas. Por eso creo que habrá que hacer un trabajo muy profundo en las escuelas de barrio, porque la alfabetización no debe perderse y creo que esta cuarentena infinita nos va a dejar consecuencias en la educación.
-Desde el municipio han tenido que salir a acompañar y asistir a muchos vecinos. En lo personal, ¿haber tenido en esa área a Elisa le brindó mayor tranquilidad? ¿Qué análisis hace del trabajo de Desarrollo Social?
-Obviamente, fue muy importante tener a una persona de mi absoluta confianza en un área tan sensible. En ese sentido, me siento doblemente feliz por el trabajo que ha realizado. Creo que Elisa se armó un equipo en el que pudo delegar acciones y eso le permitió gestionar. Ése es el gran secreto: si uno piensa que puede hacer las cosas solo no le va a ir bien. En este contexto de pandemia, la Secretaría de Salud se ha destacado por sobre todas las situaciones; pero Desarrollo también ha hecho un trabajo muy muy bueno como así también lo ha hecho la Secretaría de Seguridad, porque más allá de los problemas de seguridad que tenemos en la ciudad, los índices de inseguridad en todas las ciudades vecinas han subido infinitamente y en Campana no han subido para nada. A nadie le gusta que le roben, pero la violencia y los robos que se han visto en las ciudades vecinas y en la provincia de Buenos Aires en general han mostrado una escalada infernal. Y vimos, lamentablemente, a muchos vecinos haciendo justicia por mano propia. Creo que en Campana hemos tenido un año con parámetros buenos.
-Un tema que creció y ganó visibilidad durante la pandemia es la ocupación de terrenos, sobre todo en la provincia de Buenos Aires. En Campana se dieron situaciones en barrios como San Cayetano y Lubo. ¿Cuál es su visión sobre esta problemática? ¿Y cómo lo encararon desde el Municipio?
-Es un tema muy complejo, que tiene mucha utilización de las personas humildes, personas que realmente necesitan un lugar, mientras hay personas que buscan aprovecharse de esa necesidad. Son situaciones muy complejas que lamentablemente en Argentina suceden con alguna frecuencia. Es un tema muy feo y nosotros, creo, hemos podido actuar relativamente bien, de manera rápida, denunciando a la Justicia para que la Justicia intervenga. En ese sentido creo que hemos sido inteligentes y hemos trabajado bien, porque el Municipio solo puede denunciar y después poner a la gente de Desarrollo Humano a trabajar. Y es lo que hicimos. Son situaciones que terminan perjudicando a un aparato municipal que generalmente es débil para sostener un asentamiento que no tiene servicios; a los municipios, cada asentamiento que se forma nos genera un problema grave porque la asistencia a los problemas que surgen después son muy difíciles de concretar.
-Después de cuatro años de consonancia partidaria con las gestiones de Provincia y Nación, ¿qué experiencia le dejó haber trabajado en este 2020 con gobiernos de otro signo político?
-Descubrí que somos personas. ¿En qué sentido? En que muchas veces no importa el color político sino cómo vos te relacionas con tal persona y cómo es esa persona de receptiva. A mí me resultó muy difícil hablar con algunos ministros en los gobiernos de Vidal y Macri; mientras con otros lo podía hacer mediante chat, directo, sin pasar por nadie. Y con este gobierno me pasa que hice muy buena relación con un montón de ministros y aunque no he conseguido grandes cosas económicamente hablando, si les escribo ahora, me responden. Y también hay ministerios en los que no me atienden, como el de María Eugenia Bielsa (Ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación). Me parece que tiene que ver con las relaciones humanas, más allá de las decisiones políticas que después definen las ayudas a los municipios, en este caso. Además, en lo particular, creo que me he ganado un respeto por la continuidad, el trabajo y los resultados que obtuvimos en las elecciones.
“AL GOBIERNO NACIONAL LE QUEDÓ MUY CÓMODO AL PRINCIPIO HABLAR DE LA CUARENTENA Y LA CURVA Y COMPARARSE CON OTROS PAÍSES QUE TENÍAN CRECIMIENTO DE CASOS Y, PARA MÍ, SE DESCUIDÓ LA REALIDAD DE LA ECONOMÍA", CUESTIONÓ ABELLA.
ABELLA RESALTÓ SUS GESTIONES PARA MANTENER A CAMPANA EN FASE 3 CUANDO EL AMBA RETROCEDIÓ A FASE 1
EN CUANTO A LAS OBRAS DE ESTE 2020, EL INTENDENTE RESALTÓ HABER PODIDO SACAR EL TRÁNSITO DE CAMIONES DE LA COSTANERA Y TAMBIÉN HABER RESUELTO EL PLEITO CON LA ARENERA.
"LA OPOSICIÓN TIENE UN MIEDO ATROZ A COLABORAR CON EL FUNCIONAMIENTO DE LA MUNICIPALIDAD"
Durante su encuentro con LAD, el Intendente también respondió sobre su relación con la oposición y el sindicato municipal. Además, aseguró que Juntos por el Cambio está "muy sólido" y destacó el aporte del radicalismo a su gestión.
-¿Buscó o recibió apoyo de la oposición en este año tan particular por la pandemia?
-La oposición tiene un miedo atroz a colaborar con el funcionamiento de la Municipalidad porque tiene miedo que en el mismo espacio político se la tilde de oficialista. Entonces no está en su manual pensar en cómo poder trabajar en conjunto, porque del otro lado de su mismo espacio político van a recibir cuestionamientos como "vos ya arreglaste con Abella, ya no sos más peronista". Entonces, ese miedo atroz lo único que le permite es ver quién saca un título más importante en un medio de comunicación en contra de. Así lo entendí y así funciona. Hasta que no haya una conducción definida en la oposición, un líder político bien marcado con el que uno se pueda sentar, va a ser muy difícil la relación y el diálogo.
-¿Y considera que con el sindicato municipal sucede una situación similar?
-El sindicato está muy radicalizado, tiene intereses políticos. Cuando al sindicato le interesa más la política que defender al trabajador, perdió su esencia. El trabajador necesita que el sindicato tenga como primera premisa defender al trabajador. Después, si adquiere una mirada política, no debe superar eso. Y creo que lamentablemente meten la política todo el tiempo.
-Pareciera ser una reflexión que va más allá del sindicato municipal.
-Eso lo dejo a tu criterio.
-¿Cómo observa el presente de Juntos por el Cambio? ¿Las discusiones internas lo fortalecerán?
-Yo lo veo muy sólido. Si se mantienen dos espacios políticos sumamente marcados como hoy ocurre con Juntos por el Cambio y el Frente de Todos no hay margen para un tercer electorado fuerte. Y el humor económico marca agenda al final del día; y este gobierno, en diez meses, ha tenido problemas. Por eso, más allá del fortalecimiento que se puede dar por las discusiones internas, que es muy importante, lo que está haciendo el gobierno actual también influye. Y, lamentablemente, este gobierno, económicamente, ha hecho las cosas muy mal en estos diez meses. Yo no veo una tercera vía en Argentina; no veo al radicalismo rompiendo el frente; tampoco veo al PRO rompiéndolo. Y si no se rompió después de la derrota, hoy no tendría por qué. Por eso digo que veo muy sólido al espacio de cara al futuro.
-¿El radicalismo lo acompañó siempre en Campana durante su gestión?
-Sí. En la política, muchas veces, los espacios se obtienen por acuerdos. Pero yo puedo garantizar que gran parte del espacio que tiene el radicalismo en mi gobierno tiene que ver con el trabajo de cada uno de sus integrantes en la gestión.
“HASTA QUE NO HAYA UNA CONDUCCIÓN DEFINIDA EN LA OPOSICIÓN VA A SER MUY DIFÍCIL LA RELACIÓN Y EL DIÁLOGO", ASEGURÓ ABELLA



