El entrenador violeta se refirió al amistoso con Quilmes y mostró su conformidad con el desarrollo del plantel. Además, señaló su disgusto por todavía no conocer el formato del torneo que comenzaría en dos semanas.
PRIMERA NACIONAL
El pasado sábado, Villa Dálmine dejó una buena imagen en el amistoso que le ganó 2-0 a Quilmes como visitante con goles de Catriel Sánchez (quien ya había marcado en el 1-0 sobre Almagro) y Enzo Fernández. "Sabemos que el torneo es totalmente distinto a los amistosos, pero estamos conformes con lo que viene haciendo el plantel", señaló Felipe De la Riva respecto a las dos victorias que cosechó hasta el momento el Violeta en esta preparación.
"Estamos contentos por el día a día, porque estamos trabajando muy cómodos. Estamos en el proceso de armado del equipo y las cosas vienen saliendo muy bien. Y en el amistoso frente a Quilmes dimos señales de que lo que estamos trabajando se va incorporando", agregó el uruguayo en diálogo como FM Radio City, recalcando el funcionamiento del equipo que está desarrollando un nuevo sistema táctico, con tres marcadores centrales, dos carrileros por las bandas, un doble 5 y tres atacantes.
El entrenador inició su segundo ciclo en Mitre y Puccini en marzo pasado, pero a los pocos días se suspendieron tanto los entrenamientos presenciales como el torneo por la pandemia de coronavirus. Y una vez que se dio por finalizado el campeonato 2019/20, debió comenzar a planificar junto a la Comisión Directiva el próximo plantel, sabiendo que la institución iba a priorizar la situación económica en este período de transición camino al 2021.
"Trabajamos en conjunto con los dirigentes y tengo la suerte de coincidir mucho con (Diego) Lis y (Jorge) Milano. Son gente que tienen los pies sobre la tierra, coherentes para manejar las finanzas del club. Me adapté a eso para tratar de armar el equipo de acuerdo al presupuesto, pero tratando de que esté a la altura de la competencia. Los jugadores que han venido no son muy conocidos, pero nosotros sabemos que están a la altura. Y ellos saben que Villa Dálmine es una gran vidriera", explicó De la Riva, quien resaltó las "apuestas" realizadas por jóvenes como Tomás Garro (21 años) y Enzo Fernández (24).
Luego, el DT agregó que la clave es "tener coherencia" al momento de tomar decisiones: "Para que un equipo funcione, lo primero que tiene que funcionar es el club. Tener bien marcadas y cubiertas las áreas y lograr un funcionamiento coherente. Hay clubes donde hay mucho presupuesto, pero el entrenador no es escuchado como corresponde y, entonces, la plata se malgasta. Acá en Dálmine se trabaja con mucha comodidad, cada uno se dedica a lo suyo y el resultado ha sido positivo. Me parece que Dálmine es un club que todavía no encontró su techo", destacó.
Finalmente, el uruguayo calificó de "insólito" que todavía no se conozca la forma en que se competirá a partir del 7 de noviembre para definir los dos ascensos a la Liga Profesional. "Sinceramente, me cuesta entender ciertas cosas del fútbol argentino. Hace seis meses que no competimos, estamos a 15 días de empezar el torneo y no puede ser que los clubes y los técnicos estén planificando sin saber qué se va a jugar. Es imposible planificar y me parece que ya roza la falta de respeto. Hay un montón de cosas que necesitan una mínima planificación y de las que todavía no tenemos idea. No es lo mismo saber si en 15 días juego en Campana o en Mendoza", lamentó.
DE LA RIVA VIENE TRABAJANDO UN NUEVO SISTEMA TÁCTICO Y EL EQUIPO HA RESPONDIDO EN LOS PRIMEROS AMISTOSOS.
PESAR POR LA MUERTE DEL "RUSO" ZEBALLOS
El fallecimiento de Pedro Luis Zeballos (73 años), quien jugó tres temporadas en Villa Dálmine entre 1976 y 1978 (sumó 76 partidos), enlutó ayer al mundo Violeta. El "Ruso" fue un aguerrido defensor nacido en Zárate, que pasó por las inferiores de Vélez Sarsfield junto a su hermano mayor Carlos (integrante del primer equipo del Fortín que se consagró campeón en Argentina en 1968). Luego jugó en Argentino de Quilmes, Nueva Chicago y Argentinos Juniors antes de desembarcar en Villa Dálmine, con el que estuvo cerca de lograr el ascenso a Primera A en 1976, año en el que el Violeta clasificó a los dos hexagonales finales. En 1979 partió a Deportivo Español y cerró su carrera en Defensores Unidos y Excursionistas.
Sus hijos, nacidos en Campana (el Ruso vivía en el barrio Banco Provincia), siguieron sus pasos en el fútbol: Juan fue arquero y dejó un inolvidable gol de arco a arco jugando para Puerto Nuevo en cancha de Claypole en el año 2008; mientras que Bernardo llegó a debutar en Primera División con Chacarita y años después fue parte del ascenso a la Primera B Metropolitana que Villa Dálmine conquistó en 2012.
ZEBALLOS JUGÓ TRES TEMPORADAS EN VILLA DÁLMINE. TENÍA 73 AÑOS Y ERA VECINO DEL BARRIO BANCO PROVINCIA.
Algunas imágenes del entrenamiento de hoy en la cancha N°4 del Predio Héctor Fillopski. Mañana, el Viola jugará el tercer amistoso de esta pretemporada frente a Platense.#SiempreDálmine pic.twitter.com/4pBJFavzCe
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) October 23, 2020
#Institucional | Despedimos con hondo pesar a Pedro Zeballos, ex-jugador del club. El "Ruso" disputó 76 partidos entre 1976 y 1978. Nuestras condolencias a familiares y amigos. pic.twitter.com/C1PcwuNymY
— Club Villa Dálmine (@VillaDalmineOK) October 22, 2020



