El Promotor de Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER), señaló en su estudio más reciente, “Caracterización de alternativas de comercialización internacional para el cáñamo industrial, que “existen indicadores comparativamente favorables para la comercialización costarricense de productos derivados del CBD (o Cannabidiol, el elemento no psicoactivo en el cannabis)".
Indicadores favorables en torno al CBD
Existen indicadores comparativamente más favorables para la comercialización de productos con aplicación de CBD en bienes como suplementos, soluciones tópicas, alimentos y bebidas.
Si bien el cultivo asociado a la extracción de CBD requiere una mayor inversión inicial, otros indicadores lo favorecen, como una mayor intensidad de mano de obra y una mejor rentabilidad, siempre que se logren los rendimientos adecuados por hectárea.
La idea del estudio fue identificar los segmentos de subproductos del cáñamo en los que Costa Rica podría ingresar a los mercados internacionales, en medio de la discusión sobre el uso del cáñamo para fines industriales y alimentarios en el país y se llevó a cabo en la solicitud de la Presidencia de la República que ya ha realizado presentaciones ejecutivas de sus resultados a los diputados de la Asamblea Legislativa.
CBD en un mercado prometedor
Según PROCOMER, tanto el CBD como el cáñamo tienen un buen escenario porque, “existe potencial de cáñamo en el grano, que también se puede utilizar en complementos alimenticios o consumo directo de la semilla, dado su alto valor nutricional".
La producción de grano, en comparación con la de CBD, es menos laboriosa y rentable.
La tercera opción productiva resaltada por el estudio es la fibra, la cual tiene aplicaciones en bioplásticos, textiles, cáñamo y biocombustibles, tiene la menor rentabilidad e intensidad laboral, además se clasifica como un mercado de bajo precio debido a la importante participación de China.
Sin embargo, PROCOMER señaló que con el canon Costa Rica podría ingresar al mercado de bioplásticos y construcción sustentable; alimentos como lácteos, productos de panadería, semillas y bocadillos; productos de cuidado personal como jabones y lociones; y textiles como ropa y uniformes.
No obstante, indicó que regular el uso de la planta en el país para producir productos derivados de CBD es importante para dar un paso de forma comercial, ante las limitaciones actuales que existen en países como Paraguay, Argentina, Ecuador y Colombia.
Claridad regulatoria y de producción
Antes de optar por cualquiera de las formas de cultivo de los subproductos anteriores, el país debe tener claridad regulatoria como registros sanitarios, estándares de etiquetado, trazabilidad, niveles permitidos de THC, etc.
Además, características agro-productivas como la semilla ideal, se debe evaluar la variedad para el clima, así como las regiones donde mejor se adapta para la producción, valorando los rendimientos según el tipo de cultivo que se desea desarrollar.
Panorama mundial prometedor
La comercialización de cáñamo industrial ha tenido un auge en los últimos años, por ejemplo, en 2020, el mercado de productos de CBD como suplementos y bebidas se estima en $ 1.928 millones con un crecimiento del 57% en el período 2016-2020.
En el estudio, PROCOMER insiste en que de aprobarse y tomarse en cuenta todos los puntos de regulación y producción, Costa Rica estaría produciendo un producto interno bruto que permitiría la expansión económica en otros sectores de la nación, visita Cibdol para saber más sobre el aceite de CBD.



