Olvidados: El respeto, base de la convivencia de la sociedad
Respeto: Consideración, con que se trata a una persona o una cosa por alguna cualidad, situación o circunstancia que la determina y que lleva a acatar lo que dice o establece o a no causarle ofensa o perjuicio.
Una simple palabra que encierra muchos de los problemas que son producto de trastornos sociales, de convivencia, de la justicia y tantos más que pasan desapercibidos.
Es una consecuencia de nuestra formación, y si no lo practicamos en todos nuestros actos puede llegar a perjudicarnos de mil maneras distintas. "Respeta y te respetarán", solía decirnos un antiguo maestro que se caracterizaba por su elegancia y florida conversación. También es considerado uno de los valores fundamentales que el ser humano debe tener siempre presente a la hora de interactuar con personas de su entorno, o en lugares donde cada uno es parte de un condominio en el cual se tienen zonas que por su cercanía, son comunes entre varias unidades y existen reglas de convivencia que hay que respetar.
Las leyes de un país deben ser respetadas "so pena" de ser juzgado por incumplirlas. El respeto es uno de los valores morales más importantes del ser humano, debiendo ser mutuo y está íntimamente ligado a la reciprocidad.
Respetar no significa estar de acuerdo en todos los ámbitos con otra persona, sino que se trata de no discriminar ni ofender a esa persona por su forma de vida y sus decisiones, siempre y cuando dichas decisiones no causen ningún daño, ni afecten o irrespeten a los demás. Una de las premisas más importantes sobre el respeto es que para ser respetado es necesario saber y aprender a respetar, a comprender al otro, a valorar sus intereses y necesidades.
El respeto a la diversidad de ideas, opiniones y maneras de ser es un valor supremo en las sociedades modernas que aspiran a ser justas y a garantizar una sana convivencia.
El respeto es también un valor cívico. Los valores cívicos son las conductas que se consideran correctas para el adecuado comportamiento ciudadano. Son valores transmitidos por la comunidad y sus instituciones sociales (la familia, la escuela, las leyes)
El respeto también debe aprenderse. Respetar es también ser tolerante con quien no piensa igual que tú, con quien no comparte tus mismos gustos o intereses, con quien es diferente o ha decidido diferenciarse.
El respeto es uno de los principios que sustenta la vida en democracia. Los valores democráticos son los que ayudan a construir y mantener un sistema de gobierno basado en la voluntad popular.
El respeto es, por lo tanto, un derecho y también una obligación. Es un derecho porque todos podemos y debemos exigir un trato de los demás acorde con nuestra dignidad como personas. Y también es una obligación, ya que nosotros también debemos actuar de la misma manera con los demás.
Como podemos ver hemos llegado a un punto en que, pequeñas minorías de la sociedad han perdido el respeto por todo lo que no sean sus propios y mezquinos intereses, sin importarles el prójimo y su circunstancia. Debe desaparecer esa forma de ver el respeto solo avasallando los derechos de los demás y no ver las obligaciones que conlleva el hacer valer el derecho propio. Esto también se puede definir como ejemplo de falta de respeto, más cuando haciéndolo se desconoce la legislación vigente, violando los tan mentados derechos civiles individuales, que son aplicados solo cuando conviene a determinado sector de tendencia anárquica, soberbia, improcedente y antidemocrática que solo busca el divisionismo entre hermanos.



