La tenista campanense, Ornella Garavani, conoce desde muy chica a Podoroska, con quien compartió el torneo Junior 2015 de Roland Garros. "Me pone muy contenta su presente, porque, además de ser una gran jugadora, es una gran persona", remarca.
Hasta este 2020, la única vez que Nadia Podoroska había disputado el cuadro principal de Roland Garros había sido en 2015. Por entonces, era una de las tres juveniles argentinas que habían llegado al Bois de Boulogne para participar del torneo Junior del Grand Slam parisino. Las otras dos eran Julieta Estable y la campanense Ornella Garavani, quien fue eliminada en la primera ronda de qualy por la brasileña Thaisa Grana Pedretti (6-4, 3-6 y 6-2)
Ornella es un año menor que la rosarina, pero igualmente compartieron muchos torneos, sobre todo en las categorías Sub 14 y Sub 16. No llegaron a ser amigas, pero la campanense la recuerda con cariño: "Era buena onda, de perfil bajo a pesar que ya se destacaba". Y también como una gran competidora: "Era muy difícil ganarle, porque siempre fue muy tranquila, de pelear todos los puntos. Me pone muy contenta su presente, porque, además de ser una gran jugadora, es una gran persona".
Con esa experiencia a cuestas, Garavani es voz autorizada para analizar este gran momento de Podoroska: "Está jugando un tenis espectacular, está muy sólida, con muchas variantes. Pero lo que más me sorprende es cómo está manejando los momentos de tensión, porque no es nada sencillo estar ahí, con la presión que supone que todo el mundo está viéndote. Pareciera que estuviera jugando un torneo cualquiera acá en Argentina. Eso habla de la gran jugadora que es".
Meses después de aquella participación en Roland Garros (en el que, además, accedió al cuadro principal de Dobles), la campanense decidió ponerle punto final a su carrera tenística, a pesar que se encontraba entre las mejores 80 juniors del mundo y ya estaba disputando también torneos profesionales. Por entonces, Ornella debía trajinar mucho (con todas las dificultades, sobre todo económicas, que ello conlleva) para mantenerse en el circuito mundial. Una situación que sufrían también (y siguen sufriendo) las tenistas latinoamericanas. Por ello también su alegría por el momento de Podoroska: "Ver a una argentina en semifinales de un Grand Slam es fantástico, porque siempre llegan europeas o estadounidenses. Las jugadoras latinoamericanas no cuentan con las mismas posibilidades que, por ejemplo, las europeas, que tienen torneos todas las semanas en ciudades que quedan muy cerca unas de otras. Lo que está haciendo Nadia motiva mucho a quienes están empezando a transitar su camino y la está peleando actualmente".
En estos días tan especiales para el tenis argentino, Garavani siguió con "muchos nervios" los partidos de Nadia: "Mirarla jugar me hace recordar momentos que viví", revela. "Me trae una banda de recuerdos y sentimientos. A mí manera, yo estuve ahí y aunque fui como Junior, fue muy especial para mí. Estar en esos vestuarios, poder ver entrenar a Nadal o Federer, fue una experiencia fantástica", cierra la campanense.
EN PRIMER PLANO, A LA IZQUIERDA NADIA PODOROSKA; Y A LA DERECHA, ORNELLA GARAVANI. TIEMPOS EN QUE COMPARTÍAN TORNEOS SUB 14. CUATRO AÑOS DESPUÉS ESTUVIERON JUNTAS EN ROLAND GARROS.



