Muchas son las veces que perdemos el tiempo preocupándonos por el futuro en lugar de estar viviendo la época más importante de todas: El presente.
¿Y cuántas veces malgastamos nuestro tiempo pensando en cosas que no han sucedido y que seguramente no pasarán? No desaproveches tu vida siendo infeliz. Ten bien presente que sólo hay una, y no hay espacios para ensayos.
Sea cual sea tu situación actual, todo cambiará, recuérdalo; porque la vida no es estática sino que es cambiante y fluye. Todas esas cosas malas que hoy nos toca vivir esconden una enseñanza que puede ser pequeña o grande y que, para ambos casos, nos harán más fuertes y más sabios, por lo que nos ayudan a vivir mejor.
En este bello mundo son tantas las cosas para ver y hacer que lo mejor que podemos hacer es disfrutar cada día de nuestras vidas con total plenitud, saboreándolas a fondo y aprendiendo de ellas.
No hay que temerle a la vejez, pues todos llegaremos a ella algún día y estar en contacto con la naturaleza nos conectará con nuestro ser interior y nos hará ver las cosas desde una nueva perspectiva. ¿Qué tal si buscamos unos momentos para estar "con nosotros" y disfrutar de la belleza que nos rodea? Un paseo matutino o sentarnos en un parque a leer un libro contribuye. Disfrutar de la familia, las cenas con amigos, ver crecer a los hijos, encontrarnos con aquellos que hace mucho tiempo no vemos, comernos un rico helado o nuestro postre favorito... cosas que a veces consideramos pequeñas, pero que son las que hacen que nuestra vida valga la pena.
Desde ahora atesoremos esos momentos en nuestra mente y en el corazón, porque serán los que nos den motivos para seguir viviendo en el futuro.
Vivamos más y con menos preocupaciones. Disfrutemos más tiempo en la naturaleza y dejemos de temerle al paso de los años. Hay que invertir ese tiempo libre que nos sobra para dedicarnos enteramente a nosotros.
Claudio Valerio - © Valerius - valerius@fibertel.com.ar



