Olvidados - Educar al ciudadano para gobernar participando en organizaciones civiles
Podemos considerar que se podría presentar un modelo de cómo encarar políticas públicas para ser considerado en distintos aspectos por su adaptación a cualquier perspectiva que se presente, distinguiéndose en él tres etapas en el ciclo que serían: la formulación, la implementación y la evaluación.
Un ciclo de políticas públicas ayuda a entender la manera como se construyen y se llegan a hacer mejores propuestas políticas para incidir de manera más efectiva.
Primero debemos tener en cuenta que las etapas del ciclo en la realidad no son necesariamente secuenciales, sino que pueden estar presentes en cualquier momento en la conformación de un resultado final, pueden superponerse, repetirse o anticiparse. Este modelo ayuda más bien a identificar momentos para que las organizaciones de la comunidad puedan aportar y mejorar lo que finalmente se legisle.
Es una forma de "educar al soberano" dándole participación a las organizaciones civiles según su experiencia y especialidad. ¿En cuál de los tres niveles sería más fácil incidir para cambiar, modificar o crear una ley o reglamento? Si quisieran modificar los reglamentos municipales de transparencia, ¿a qué órgano de gobierno se debería acudir?
Los gobiernos municipales deberían dar y diseñar cuestionarios para que las organizaciones civiles apliquen en los trabajos de campo, realicen entrevistas y recopilen documentos oficiales para respaldar sus investigaciones. Entre los indicadores que se pueden utilizar para evaluar la transparencia se debería incluir enseñanzas de atención e información ciudadana y espacios de comunicación gobierno-sociedad.
Olvidados: ¿Nunca llegaremos a iniciar el camino de una democracia republicana sin condicionamientos?
El difícil equilibrio que existe entre las razones hace que la gente se anime a participar con posibilidades reales de hacerlo, dado el ambiente que los rodea y su voluntad de intervenir de manera activa en ciertos asuntos públicos. Si como dice Fernando Savater - un conocido filósofo español -"la política no es más que el conjunto de razones que tienen los individuos para obedecer o para sublevarse", la participación ciudadana se encuentra a medio camino entre esas razones. Si tomamos como `premisa que el "ciudadano total" es una utopía, también es prácticamente imposible la participación idéntica de todos los individuos que forman las organizaciones en nuestros días. Aquí se presenta la primera opción que se plantea: no todos quieren participar aunque puedan, y no todos pueden hacerlo aunque quieran. Habiendo un propósito compartido por la gran mayoría de los ciudadanos, en algún momento, habrá quienes encuentren razones más poderosas para abstenerse que para participar.
No se puede participar para obtener, siempre, todo lo que cada individuo desea. Aquí se da el segundo dilema del término: la participación no puede darse sin una distribución desigual de aportaciones individuales, ni puede producir invariablemente los mismos resultados para quienes deciden "formar parte" de un propósito compartido.
Lo mismo ha ocurrido con otras ideas de igual relevancia para el tema que nos ocupa: ciudadanos, elecciones; soberanía, legitimidad, etcétera. Todas las palabras que usamos para explicar nuestra convivencia política han servido para nombrar realidades muy diferentes, según la época en que se hayan empleado. No siendo siempre vistas con el mismo entusiasmo.
Olvidados: ¿escuchan los legisladores y dirigentes de organizaciones civiles la voz del pueblo?
Lamentablemente hasta hoy solo se han tratado de presentar los problemas de atención y tratamiento del público en las instituciones que son obligatorias y tienen una gran afluencia de público. En varias notas se puso de manifiesto la falta de comodidad y servicios para el público cautivo de instituciones financieras, a los cuales no se le brindan las mismas condiciones de salubridad y atención sanitaria que debería tener la persona mayor que debe estar largo tiempo esperando para realizar un trámite o cobrar sus pensiones y jubilaciones. Extraño es, más aún, que ningún funcionario ni dirigente de esas organizaciones haya presentado un Proyecto de Ordenanza y/o Resolución y/o alguna nota que busque la solución del problema. ¿No les interesa el tema? ¿No son sus representados?



