No importa el lugar o la circunstancia, lo que importa es que debemos presentar el resplandor de nuestro ser en cualquier lugar y en cualquier situación. Necesitamos mostrar la diferencia entre los que están en paz y los perdidos, entre los que tienen la felicidad y el amor en sus corazones y los que no han recibido.
¿De qué sirve decir que tenemos el gozo de tener nuestra consciencia en paz y vivimos murmurando por las esquinas? ¿De qué sirve decir que tenemos Fe y dudamos de todo? ¿De qué nos servirá decir que el gozo es nuestra fuerza y dejamos de caminar con los primeros fríos?
Si somos personas de buenas intenciones y realmente nos sentimos transformados, somos fuertes y valientes, incluso frente a grandes tormentas. Tenemos Fe y esperanza, incluso cuando todos afirman que la victoria es imposible. Tenemos paz y felicidad, incluso si el viaje es arduo y accidentado.
Claudio Valerio / © Valerius / valerius@fibertel.com.ar



