El singular efecto fue por las partículas de humo generadas por las quemas generalizadas en las islas y humedales de Entre Ríos.
"No hay mal que por bien no venga" dice el dicho y el miércoles por la noche la regla fue corroborada merced a una singular luna que se tiñó de rojo mientras se elevaba sobre el horizonte de nuestra ciudad.
"En esta oportunidad, se trata de la luz del sol que, además de iluminar la luna, por el viento norte, se reflejó en las partículas de humo de los incendios generalizados y clandestinos que tienen lugar en los humedales e islas de Entre Ríos", aportó Nora J., una experta de nuestra ciudad consultada por La Auténtica Defensa, quien solicitó permanecer en el anonimato.
El singular fenómeno pudo apreciarse hasta cerca de la medianoche.



