"Necesito cobrar lo que les trabajé", escribió en el cartel que sostenía frente al establecimiento. La mamá de 21 años aseguró que, tras renunciar a fines de julio, no le abonaron el último mes.
Una joven de 21 años se apostó frente al geriátrico donde trabajaba para reclamar el pago adeudado de su último mes. Tras horas de permanecer esperando, finalmente sus exempleadores le dijeron que judicializarían el conflicto.
El hecho se registró ayer por la tarde en un establecimiento de cuidado de adultos mayores ubicado en calle Castelli entre 9 de julio y Rawson. "Estoy haciendo un reclamo para poder cobrar lo que me corresponde durante un mes trabajado. Los dueños del geriátrico no me están dando respuesta. Desde las 11 de la mañana que estoy acá y no fueron capaces siquiera de salir. Llegó a La Policía y me dijeron que se iban a manejar por medio de abogados. ¿Por qué no me dijeron antes? ¿Por qué me hicieron llegar a tanto para poder cobrar lo que me corresponde?", le contó la mujer a La Auténtica Defensa.
La historia de Karen, mamá de dos niños y vecina del barrio San Felipe, con el geriátrico que la empleaba comenzó hace solo dos meses. El primer sueldo la mujer lo cobró, pero luego de renunciar el 27 de julio no pudo percibir los días trabajados de ese mes, a pesar de sus repetidas consultas.
"Desde el momento que di mi renuncia, al segundo día pregunté cuando iban a tener lo mío y no me respondían", afirmó Karen, quien dijo haber sido incluso bloqueada de WhatsApp. "La plata me la merezco porque yo la trabajé", subrayó.
Y añadió: "Yo soy una pobre piba de 21 años que es el primer laburo grande que tiene y me siento como que me quieren estafar".
La joven contó además que pesé a haber sido incorporada como asistente geriátrica, tuvo que desarrollar "tareas en la cocina, de limpieza y en el lavadero". Y aseguró que no es la primera empleada que tiene problemas con el establecimiento: de hecho, La Auténtica Defensa recopiló otros testimonios similares a los de Karen.
Informada de que el conflicto iba a seguir vías legales, la joven se retiró de la puerta del geriátrico, no sin antes prometer que volverá de no ser resarcida por su trabajo.
"Estoy haciendo un reclamo para poder cobrar lo que me corresponde" explicaba karen a la auténtica defensa.
#Dato una joven de 21 años reclama pacíficamente el pago de su último mes de trabajo en el geriátrico de Castelli al 400. Karen declara: "Amé mi trabajo y amé tanto cuidar a los abuelos... Solo estoy reclamando lo que me corresponde y hasta ahora no obtuve respuesta." Ampliaremos pic.twitter.com/CFvKjSZZTG
— Daniel Trila (@dantrila) August 4, 2020



