La artritis reumatoidea es una enfermedad inflamatoria crónica autoinmune de causa incierta. El sistema inmune, encargado de proteger al cuerpo de infecciones y enfermedades patógenas, tiene participación en ella.
Esta enfermedad puede manifestarse en personas de ambos sexos y a cualquier edad, aunque tiene mayor prevalencia en mujeres entre los 35 y 45 años de edad.
Los signos más comunes son dolor e hinchazón y rigidez en las articulaciones. Afecta frecuentemente las manos, la muñeca, pies y tobillos.
Cuanto antes se realiza el diagnóstico, mejor será el pronóstico de la enfermedad, ya que el tratamiento se inicia a tiempo y la inflamación y el daño articular pueden detenerse.
Por ser una enfermedad crónica necesita control y tratamiento por largo tiempo, lográndose mejores resultados si se cumple con el tratamiento.
Artritis reumatoidea en tiempos de COVID-19
Los expertos informan que no habría motivos para pensar que una enfermedad autoinmune incremente la susceptibilidad al virus. Cabe recordar que quienes están medicados con corticoides crónicos deben extremar los cuidados. También que los adultos mayores (más de 60 años) y aquellos con problemas de salud preexistentes, especialmente enfermedades cardiovasculares, diabetes e hipertensión, tienen más probabilidad de contraer gripe estacional e infecciones por COVID-19.
Entonces, quienes tienen artritis reumatoidea o los factores de riesgo mencionados, deben seguir las precauciones generales: evitar lugares concurridos, lavarse las manos frecuentemente, no tocarse la cara, los ojos, la nariz o la boca.
Fuente: https://www.swissmedical.com.ar/



