Hubo un principio de incendio que fue sofocado a tiempo por los Bomberos Voluntarios.
A primera hora de la mañana de ayer, mientras comenzaba su jornada laboral, la Farmacia Fernández tuvo que llamar a los Bomberos Voluntarios frente a un desperfecto eléctrico de un motor que levanta una de sus pesadas persianas.
Afortunadamente, los servidores llegaron a tiempo y no hubo daños mayores en el histórico edificio de Av. Rocca y Güemes que forma parte del patrimonio arquitectónico de nuestra ciudad. El edificio fue construido hacia 1880 y completado con su configuración actual en los años 30.
Daños menores. Todo de originó con un desperfecto en uno de los motores de las persianas.



