Más que al virus o a los accidentes de tráfico, los "riders" de Campana tienen miedo de ser asaltados, amenaza que según dicen es constante sea en el centro o en los barrios.
Días atrás sucedió un hecho particular: a una de las repartidoras le robaron la moto y las pertenencias en el Dalmine Nuevo. Después de notificar por el grupo de WhatsApp que comparten todos los "riders" sobre las características que tenía la pareja de delincuentes, otros dos compañeros vieron a uno de ellos delinquiendo en el "Burger King". Después de seguirlo hasta su casa en el barrio Dallera y llamar a la policía, más de una docena de "riders" se hicieron presentes para solidarizarse y apoyar. La policía atrapó a la pareja y la víctima recuperó su moto con la que al otro día volvió a salir a trabajar.
"Nos cuidamos entre todos. Muchos andamos de a dos por la calle. El compañerismo se da mucho. Saber que tenemos una red grande nos hace sentir seguros", dice Mariano.



