Aquel ingenuo sentimiento adolescente puro y persistente se esfumó por falsas expectativas y promesas vanas.
La verdad duele pero es necesaria, había sido un espejismo, un camino equivocado, ir como oveja al matadero...
Fue una casa que se construyó en la arena, un apego dañino.
Conflictos, reproches y apenas efímeros destellos de amor en ese tiempo. Es difícil volver de las palabras dichas, del caos y sobreponerse del naufragio, forzar lo Irreversible fue estirar la agonía de un final predestinado...
Nos gustamos por fuera pero no por dentro, incompatibilidad de valores.
Ceder, consensuar y aceptar no eran opciones para poder reconstruir de los escombros y de las cenizas lo que ya no tenía vida.
Quien siembra incertidumbres nocivas, no puede garantizar amor verdadero...
Entramos en la boca del lobo, arriesgamos igual creyendo lograr una hazaña épica que jamás sucederá, no existen fórmulas ni recetas, existe misterio y complejidad, en tiempo donde muchos no saben lo que quieren y no han sabido amar...
La gente no cambia, los genes no engañan, no te condena tu pasado, te condenan tus prejuicios. Nos intriga el pasado ajeno teniendo el interior de nuestra alfombra con mucha tierra. Perdonar es un don de muy pocos mortales que aprendieron a olvidar...
¿Dónde guardo la mirada que me diste alguna vez? ¿Dónde guardo las promesas? Todo entra por los ojos y Los puñales por la espalda. ¿Me habrás dejado? Resulta extraño, porque a mi lado no has estado jamás, voy a tener que aprender a vivir otra vez, mejor solo que mal acompañado...



