Cada ciudad, por grande o pequeña que sea tiene características propias. Aspectos que la distinguen de otras. Es su propia identidad cultural conformada por tradiciones, símbolos, creencias, comportamientos, y valores compartidos. Pero, ¿qué significa ser campanense?
Esta pregunta puede tener tantas respuestas como habitantes haya en la ciudad. Incluso aquellos que hemos nacido y vivido la mayor parte de nuestra vida en Campana, podemos responder distinto a esa pregunta. Sin embargo, si hacemos el ejercicio, seguramente vamos a encontrar muchos puntos comunes. Esas coincidencias, que nada tienen que ver con las ideas políticas o la posición económica, son las que nos definen.
Como la cultura, el significado no es inmutable, evoluciona con el tiempo y el paso de las generaciones. Están influenciadas por las corrientes de la época, y los ciclos históricos, entre otros.
En particular, creo que Campana es mi lugar en el mundo. Primero, por motivos personales, es donde vivieron mis padres, donde transcurrió mi infancia, la escuela, los amigos, el barrio, los primeros trabajos. Es la Plaza (en mi caso la Plaza Italia), son las canchas de futbol donde hemos jugado, el campo, el río. Cada lugar tiene un recuerdo imborrable, y eso hace a mi experiencia personal. Cada uno de nosotros, los campanenses, debemos tener esos recuerdos bien grabados, de cada rincón de la ciudad, donde hemos pasado nuestros años de vida.
Pero también Campana es presente y futuro. Es el lugar donde quisiera que tengan oportunidades hijos y nietos. En parte es realidad y en parte es un sueño que tenemos que construir.
Y, precisamente, en tren de construir sobre lo que ya tenemos surgen muchas cosas que hacen a nuestro potencial. Ser campanense es estar conectadocon el país y el mundo de diversas formas, a través de la inmigración, de los puertos, rutas y vías férreas y del trabajo, entre otros. Ser campanense es tener un sentido del trabajo y la industria, y la posibilidad de crecer a partir del esfuerzo y la creatividad, como lo hicieron innumerables comerciantes, industriales, y gente de diversas profesiones y oficios, que han atravesado los tiempos de un país difícil para vivir y trabajar. Ser campanense es estar integrado a un entorno natural, que nos diferencia de otras zonas como el conurbano. Es practicar el deporte y disfrutar la recreación al aire libre.
La lista es larga, pero una parte importante de ser campanense es (y no tiene que dejar de ser), la integración y la tolerancia: nuestra cercanía es el mejor antídoto para las grietas. El espacio público, el club, la cancha de futbol, y tantos otros lugares son puntos de encuentro. Las diferencias sociales y las ideas religiosas o políticas quedan a un lado cuando nos encontramos en esos lugares o compartimos alguna actividad.
En suma, elementos como las conexiones geográficas y personales, el trabajo y la industria, el entorno natural, el deporte, la recreación, la integración, y la tolerancia son algunas de las cosas que surgen cuando intento hurgar en nuestro ADN cultural, en nuestra parte media llena del vaso. Son elementos a preservar y potenciar para que nuestra ciudad sea una ciudad de mejor presente, y sobre todo, de gran futuro. Ese lugar que sea un cada vez mejor lugar para vivir, divertirse, trabajar e invertir.
¿Qué es ser campanense? Esos puntos que hacen a lo mejor de nuestra identidad. Si te parece escribime y compartí tu idea a: contacto@sergioroses.com.ar



