Busca flexibilizar ciertas actividades locales y el turismo interno. En tanto, en Córdoba, bares y restaurantes reabrieron sus puertas con 30% menos de locales. Por su parte, Río Negro solicita la emergencia turística nacional.
La provincia de Tucumán dispuso el cierre de sus fronteras por 60 días, con el objetivo de proteger, por un lado, a los residentes y, por otro, flexibilizar ciertas actividades locales y abrir el turismo interno para fortalecer la economía local.
La medida fue adoptada a través de la aprobación unánime de un proyecto en la Legislatura provincial. "Hay que cuidar mucho la Fase 5, los que están afuera de la provincia tendrán que esperar para volver", sostuvo el vicegobernador tucumano, Osvaldo Jaldo.
Estarán exceptuadas personas dedicadas a traslados de mercaderías y al sistema sanitario, al igual que productores que deban ir a provincias limítrofes solo por 24 horas (previo pedido de una autorización especial con 72 horas de antelación).
En tanto, en Córdoba, los bares y restaurantes de la ciudad capital abrieron ayer con un estricto protocolo tras permanecer más de cien días cerrados por las restricciones dispuestas por la pandemia de coronavirus, aunque desde el sector advirtieron que la recuperación va a ser lenta y que alrededor del 30% dejó de funcionar.
"Recuperar la actividad es un hecho positivo, pero al menos el 30% no pudo hacerlo porque tuvo que cerrar sus puertas ante la imposibilidad de sostener el emprendimiento sin trabajar", señaló Fernando Faraco, dirigente de la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (Ahrcc), en diálogo con Telam.
Faraco solicitó que se declare la "emergencia económica" del sector y manifestó que "va a ser muy difícil afrontar todos los costos" como impuestos, servicios y empleo, debido a que con el nuevo protocolo sanitario se pueden habilitar poco menos del 50% de la capacidad de los locales.
Por su parte, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, se manifestó ayer a favor del tratamiento y la sanción de la emergencia turística a nivel nacional por la pandemia de coronavirus, que afecta en esa provincia a la ciudad de San Carlos de Bariloche, uno de los principales centros invernales del país.
Según los datos dados a conocer por Carreras, "el año pasado, desde el 20 de marzo hasta el mes de octubre arribaron al aeropuerto de San Carlos de Bariloche 5.121 vuelos que transportaron 593.273 pasajeros".
Pero en la actual temporada invernal explicó que todavía no hay "fecha para el retorno de los vuelos y una de las principales compañías que tenía vuelos regulares a Bariloche ya anunció que dejará de volar, lo que tendrá un fuerte impacto negativo en toda la región".
Luego, la gobernadora agregó: "La costa marítima también se ve fuertemente afectada, dado que la temporada de avistaje de fauna marina y los deportes acuáticos como el buceo no podrán realizarse si las condiciones siguen como hasta ahora".
Foto: catamarcactual.com.ar



