El domingo se conoció el caso positivo de una joven que trabaja en el Mc Donalds de nuestra ciudad (su contagio se habría dado por un contacto estrecho, dado que tendría un familiar internado por coronavirus). A partir de esta noticia se generó una denuncia contra la gerencia del local de comidas rápidas, que habría tratado de mantener oculta la situación.
En ese contexto, Arcos Dorados Argentina S.A emitió un comunicado negando "rotundamente" que se haya intentado ocultar el caso. "Muy por el contrario, apenas tomamos conocimiento que una empleada del citado local dio resultado positivo de COVID-19, informamos a las autoridades municipales, presentando toda la documentación requerida por los protocolos oficiales del municipio", señalaba el texto.
"Asimismo, procedimos al cierre del local para realizar una desinfección y sanitización, proceso que también se lleva a cabo en cada cambio de turno de trabajo.
Por otra parte, a partir de esta confirmación, procedimos al aislamiento de los 10 compañeros que habían tenido contacto estrecho con ella", agregaba el comunicado conocido el mismo domingo.
Poco después de esa aclaración se difundió un audio telefónico de la joven con quien sería una de sus superiores, que la reprendía por haber alertado a sus compañeros de trabajo que ella era un caso sospechoso (dado su contacto estrecho con un infectado). Esta comunicación se dio cuando la joven todavía estaba a la espera del resultado de su hisopado.
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