La cuarentena no discrimina. Bares, centros culturales o teatros, la cuarentena presenta un panorama negativo para todos.
Focos de cultura que hoy transitan en riesgo un parate prolongado. Intentos por naufragar el distanciamiento mediante encuentros virtuales, cuentas que siguen llegando y la ausencia de una regulación municipal que contemple y proteja la actividad de estos espacios. Aunque algunos se hayan podido abrir camino mediante el contacto por las redes sociales, todos concuerdan con que nada reemplaza la interacción y el cara a cara.
Mauri`s Bar
"Los que mantenemos el centro cultural somos una familia y hoy en día no tenemos un peso. Empezamos a vender comida para mover un poco las cosas. No hay una regulación para los lugares como el nuestro, no hay ninguna ayuda", cuenta Mauricio Bonucelli y sigue: "Hicimos algunas entrevistas y videos con artistas pero la mala señal de Internet dificultó las cosas. La vuelta va a ser difícil. Seguramente las primeras en volver sean las fábricas y nosotros quedemos para el final. Además es difícil pensar cómo sería. Nuestro lugar es chico, no podríamos asegurar el distanciamiento social. Hoy sólo pensamos en sobrevivir como familia".
Teatro La Rosa
"Tenemos la suerte de que la propietaria al que le alquilamos el teatro no nos cobró desde que empezó todo esto. Para nosotros va a ser una preocupación a futuro porque queremos retribuirle un dinero pero gracias a eso hoy estamos en una situación de privilegio. Lo único que nos apremiaba eran los gastos fijos que los cubrimos gracias a la venta anticipada de entradas. Fue un éxito, la gente colaboró", dice Javier Marizaldi y sigue: "Estamos viendo como nos vamos a adaptar. Consulto con amigos que están en España y en Italia, también estoy al tanto de que un grupo de teatro independiente de capital está preparando un protocolo que ni bien este hecho nos lo van a mandar. Vamos a tratar de encontrarle la vuelta, hay muchas cosas listas para mostrar. Nuestra idea es usar mucho escenario y poco espacio para el espectador y así mantener el distanciamiento".
Pachamama
"Con las donaciones que pedimos al principio de cuarentena pudimos cubrir los primeros dos meses de alquiler y gastos fijos. La gente fue muy comprensiva y solidaria. Ahora estamos haciendo comida con delivery. Estamos funcionando como cooperativa, además de cubrir los gastos del centro los que laburan cobran lo que se reparte de las ganancias. Instalamos Internet por lo que estamos pensando en reactivar la radio. También cuando esto se flexibilice y permita un mínimo de gente queremos transmitir recitales de bandas en vivo pero hay que esperar", explica Juan Espinoza:
"Por ahora todos los fines de semana estamos haciendo vivos en Instagram con artistas para seguir generando cultura. También estamos siendo centro de acopio para las donaciones dirigidas al comedor "El Tugurio" donde muchos de los compañeros y compañeras están participando".
Bisellia
"Al principio pensamos que sólo serían 15 días entonces lo tomamos tranquilo, pero después se nos complicó todo porque desde el 15 de Marzo no abrimos las puertas y seguimos pagando el alquiler" cuenta Lautaro Madalón, nuevo dueño del bar. "Últimamente estuvimos practicando muchas recetas para apostar a la comida. Queremos que la gente también venga a comer un buen plato además de ver un show de calidad. Lanzamos un menú homenaje a bandas locales y estamos haciendo delivery de hamburguesas. Estamos juntando fuerzas para volver con todo, sólo esperamos que se abra un poco el panorama. Sentimos que tenemos la misión de seguir haciendo grande la cultura y mantener el espíritu de Bisellia".
Wakisiri
"Hicimos el intento de hacer actividades virtuales pero nos dimos cuenta que no tenemos la tecnología", reflexiona Hugo Correa. "Hoy cada uno está en la suya, el centro cultural está bastante parado. Igualmente, tratamos de seguir creando. Por ejemplo, estamos haciendo "Relatos y Canciones de Pago Chico" donde me pasan una letra, yo armo la música y se la trasmito a otros músicos y cantantes".
Adiccine
Biblioteca Jean Jaures
"Desde Adiccine decidimos hacer un encuentro virtual todas las semanas. Todos los viernes a las 21 subimos un enlace a nuestro Facebook y lo difundimos entre nuestro grupo de difusión de Whatsapp junto a alguna data de la película. Tratamos de esquivarle a las películas que pasan por las principales plataformas" indica Luis Rodríguez. "Por otro lado, la biblioteca está parada. Hasta que esto no se normalice no va a haber movimiento. Se están haciendo reformas, pintando y arreglando para que cuando vuelva la normalidad el edificio este mejor de lo que estaba antes".
Arte y Otra Cosa
"Estamos esperando a ver que va a pasar. Como veníamos funcionando no creo que funcionemos más por largo tiempo. ¿Quién va a poder salir a un espectáculo después de la cuarentena con la malaria que va a haber?" pregunta Osvaldo Croce. "Igual estamos pensando a futuro en cosas tranquilas donde se respeten las distancias. Unipersonales, cine. Lo virtual no me gusta, es como "La invención de Morel", una simulación. Pero no es un juicio de valor, a mucha gente le gusta".



