Exigieron el cese de la "persecución judicial", repudiaron la precarización y exigieron más recursos sanitarios. La protesta confluyó con manifestaciones contra la vigencia de la cuarentena.
Trabajadores del sector médico de nuestra ciudad salieron a reclamar por sus derechos laborales en el marco de una pandemia inédita. No hubo concentración de personas debido a las restricciones impuestas por la cuarentena, pero sí caravanas de autos y cacerolazos que se registraron en los principales distritos del país.
Bajo la consigna "Los trabajadores de la salud somos muchos. Ahora somos uno" la protesta se replicó también en Campana, donde una larga caravana de vehículos surcó el casco céntrico.
La fila de autos recorrió la Rocca, subió hasta Mitre, pegó la vuelta en la Escuela 16, pasó de nuevo por la plaza Eduardo Costa y fue hasta el Arco. Estaba compuesta por decenas de vehículos: algunos llevaban consignas contra la precarización laboral y la falta de apoyo estatal en la lucha contra la pandemia de COVID-19, otros enarbolaban banderas argentinas. Todo en medio de incesantes bocinazos que fueron acompañados por palmas y el ruido de cacerolas por algunos vecinos desde sus hogares.
Y es que, además de las muestra de apoyo recibidas, la protesta de los médicos y trabajadores sanitarios se mezcló también con manifestaciones en repudio del aislamiento social preventivo y obligatorio decretado por el Gobierno nacional.
Mediante un comunicado que fue publicado en medios nacionales, los médicos y trabajadores sanitarios expresaron lo siguiente: "Hoy, quienes conformamos el personal de salud de todo el territorio nacional, hemos decidido marchar unidos, para hacer visible ante el conjunto de la sociedad lo que durante tantos años perversamente se silenció".
"Debe saberse que hoy el personal de salud argentino es perseguido, bajo amenaza de perder el trabajo, mediante aprietes de toda naturaleza, agravados por el abuso que ya de por sí implican los regímenes de precarización laboral, fomentados y concretados por los administradores de salud, tanto estatales como privados", agregaron.
Y continuaron: "Debe saberse que hoy la salud está tomada por el poder político, quien sistemática e históricamente la abandonó a su suerte, sin importarle la calidad asistencial ni el bienestar de quienes la dispensamos dejando nuestra vida en la tarea. Y la privada, por inescrupulosos empresarios que emplean por poco dinero y abonando a largos plazos".
"Hacemos notar y denunciamos que hoy, al personal de salud, quieren posicionarnos en el ojo de esta tormenta, desencadenada por la pandemia de COVID-19, pretendiendo hacernos responsables de la ineficiencia de un sistema sanitario viciado y expoliado. Un sistema debilitado, que no posee protocolos de actuación eficientes ni acordes a la realidad de salud local. Un sistema sostenido por colegas que, en su gran mayoría, no cuentan con el material de protección adecuado y en cantidad suficiente", agregaron.
Y completaron: "Hoy médicos, enfermeros, técnicos y profesionales de especialidades conexas, marchamos porque somos valientes, mucho más valientes que la justicia local, que históricamente hizo la vista gorda a estos abusos, pero que hoy, a través de la comodidad de sus livings familiares, se escandaliza abriendo causas penales contra los profesionales que se contagian en cumplimiento del deber. Justicia que no es tal, porque durante décadas inobservó la mala praxis de los administradores de salud, que llevaron a este estado de abandono al sistema sanitario, incapaz de brindar las mínimas condiciones de seguridad, tanto para pacientes como para el equipo de salud. Por todo esto hoy el personal de salud marcha, cansado de abusos y del avasallamiento de nuestros derechos más elementales".
Los dos hechos que originaron la protesta fueron el de una reumatóloga sanjuanina de 42 años que se convirtió en el cuarto caso en esa provincia tras contagiarse al asistir a su hermano, un camionero enfermo de Covid-19 en Capital Federal, desde donde lo trasladaron a esa provincia en un avión sanitario. La profesional fue denunciada por el propio gobierno que encabeza Sergio Uñac por "atentar contra la salud pública y accionar negligentemente".
En la provincia de Córdoba, por su parte, la Unidad Fiscal de Emergencia Sanitaria (UFES) acusó a dos médicos de ser los responsables de la propagación del coronavirus en un geriátrico de Saldán. En dicha institución hubo 56 casos positivos y 11 muertes.
La protesta confluyó con manifestaciones contra la vigencia de la cuarentena.
La fila de autos recorrió la Rocca, subió hasta Mitre, pegó la vuelta en la Escuela 16, pasó de nuevo por la plaza Eduardo Costa y fue hasta el Arco.
Los médicos y trabajadores sanitarios emitieron un comunicado.
"Hoy médicos, enfermeros, técnicos y profesionales de especialidades conexas, marchamos porque somos valientes, mucho más valientes que la justicia local, que históricamente hizo la vista gorda a estos abusos" expresaron los médicos y trabajadores sanitarios en un comunicado.



