Un panel internacional de endoclinólogos proporciona orientación y recomendaciones prácticas para el tratamiento de la diabetes durante la pandemia. Un régimen antihipertensivo y hipolipemiante apropiado en todos estos pacientes es de crucial importancia.
Un reciente "paper" publicado por el portal científico The Lancet DOI nuclea una serie de recomendaciones el manejo de diabéticos con COVID 19, en el que se advierte que la diabetes es una de las comorbilidades más importantes relacionadas con la gravedad de las tres infecciones conocidas por coronavirus patógenos humanos, incluido el coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo. Los pacientes con diabetes tienen un mayor riesgo de complicaciones graves, incluido el síndrome de dificultad respiratoria del adulto y la insuficiencia multiorgánica.
Dependiendo de la región global, del 20 al 50% de los pacientes en la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) tenían diabetes. Dada la importancia del vínculo entre COVID-19 y la diabetes, hemos formado un panel internacional de expertos en el campo de la diabetes y la endocrinología para proporcionar orientación y recomendaciones prácticas para el tratamiento de la diabetes durante la pandemia.
El trabajo publicado por los profesores Stefan R. Bornstein, Francesco Rubino, y Kamlesh Khunti, señala que los datos de los primeros meses de 2020 sugieren que la mayoría de las personas con COVID-19 tienen comorbilidades, las más prevalentes son diabetes, enfermedades cardiovasculares e hipertensión. Se observa una asociación significativa con peores resultados en personas con estas comorbilidades. También demostró que COVID-19 está asociado con hiperglucemia, particularmente en los ancianos con diabetes tipo 2.
Una observación importante de los coautores de varios centros en diferentes países afectados por COVID-19 es el tremendo requerimiento de insulina en pacientes con un curso grave de la infección. Hasta qué punto COVID-19 juega un papel directo en esta alta resistencia a la insulina no está claro.
Aparentemente, el grado de resistencia a la insulina en pacientes con diabetes parece desproporcionado en comparación con la enfermedad crítica causada por otras afecciones.
Las personas con diabetes que aún no han sido infectadas con el virus SARS-CoV-2 deben intensificar su control metabólico según sea necesario como medio de prevención primaria de la enfermedad COVID-19. Esto incluye la continuación y la orientación estricta con un control adecuado de la presión arterial y los lípidos.
Todos los pacientes sin diabetes y particularmente cuando están en alto riesgo de enfermedad metabólica que han contraído la infección viral deben ser monitoreados para detectar diabetes que pueda ser desencadenada por el virus.
Todos los pacientes con diabetes y enfermedad COVID-19 requieren un control glucémico continuo y confiable. La mayoría de los pacientes con diabetes tipo 2 tienen otros componentes del síndrome metabólico, como hipertensión y dislipidemia. Por lo tanto, la continuación con un régimen antihipertensivo y hipolipemiante apropiado en todos estos pacientes es de crucial importancia.
El tratamiento con inhibidores de la ECA y bloqueadores de los receptores de angiotensina 2 podría aumentar la expresión de ACE2, lo que podría acelerar la entrada del virus en las células. Sin embargo, como el SARS-CoV-2 podría afectar la vía protectora del receptor de ACE2 / Mas y aumentar la actividad de angiotensina 2 perjudicial, el uso de inhibidores de la ECA y bloqueadores de los receptores de angiotensina 2 podría proteger contra lesiones pulmonares graves después de la infección.
Dados los estrechos vínculos entre la diabetes y la enfermedad cardiovascular, recomendamos el control de las concentraciones de lípidos en todos los pacientes con COVID-19.
Los pacientes con diabetes tipo 2 y obesidad tienen un mayor riesgo de complicaciones de COVID-19, lo que agrava la posible influencia negativa del estrés quirúrgico en el período de recuperación. Además, aunque no se dispone de datos específicos, existen preocupaciones plausibles de que el neumoperitoneo y el uso de instrumentos hemostáticos durante la laparoscopía (con mucho, el enfoque más común utilizado en la cirugía metabólica debido a su capacidad para reducir la morbilidad y la mortalidad) podría conducir a la aerosolización viral aumentando así el riesgo de transmisión del virus a los pacientes y al personal.
Otras de las recomendaciones señala que se requiere un cuidado considerable en el balance de líquidos ya que existe el riesgo de que el exceso de líquido pueda exacerbar el edema pulmonar en el pulmón gravemente inflamado. Además, el equilibrio de potasio debe considerarse cuidadosamente en el contexto del tratamiento con insulina, ya que la hipokalemia es una característica común en COVID-19 (posiblemente asociada con hiperaldosteronismo inducido por altas concentraciones de angiotensina 2) y podría exacerbarse después del inicio de la insulina.
El extenso trabajo -que incluye recomendaciones específicas sobre el manejo de ciertos medicamentos y su comportamiento en diabéticos con COVID 19- puede consultarse en https://doi.org/10.1016/S2213-8587(20)30152-2



