El ministro de Seguridad bonaerense relevó a la cúpula de la comisaría de Lima tras sorprenderla casi vacía. Pero LAD averiguó que la visita no fue casualidad: la motivó el robo a la quinta de un importante funcionario nacional.
En el segundo mandato presidencial de Cristina Kirchner, a Sergio Berni se lo apodó "súper" secretario no solo por las facultades que le delegó la entonces mandataria, sino también por estridencias como monitorear un operativo desde helicóptero o mimetizarse con las fuerzas de seguridad usando fajina. Varios años después, como ministro de Seguridad bonaerense, sigue manteniendo conductas parecidas.
Esta semana el nombre del funcionario volvió a los titulares de los medios de comunicación por un episodio que protagonizó en la localidad de Lima, donde tiene residencia permanente. Según trascendió, el ministro apareció sin aviso en la comisaría de esa localidad y exigió hablar con sus titulares. Sin embargo, se tuvo que conformar con la atención de un oficial que aguardaba su relevo detrás del mostrador mirando videos en el celular, porque que nadie más había en el establecimiento.
Cuando Berni reveló ser el jefe político de la policía de toda la provincia, empezó el revuelo. Si hasta el jefe de la Bonaerense debió "bajar" desde La Plata hasta el distrito zarateño para dar explicaciones, le confiaron fuentes policiales a La Auténtica Defensa. Horas más tarde, se comunicó que los responsables de la comisaría de Lima habían sido apartados de sus cargos. También, que se tomarían sanciones disciplinarias.
LAD pudo ampliar el trasfondo de la visita "sorpresa" de Berni a la comisaría limeña. El ministro de Seguridad había sido requerido por un robo a una casa quinta. Pero no se trataba de una propiedad más: pertenece al ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens. De allí el interés de Berni por saber de primera mano qué pasó y por qué no se previno el robo.
Fuentes policiales locales confirmaron lo sucedido a no más de 30 kilómetros de nuestro distrito y señalaron que no es raro ver por estas latitudes al ministro de Seguridad bonaerense. "Está viniendo a razón de dos veces por semana, a veces en una camioneta, otras en una moto. Pasa y se pone a ver cómo estamos haciendo los operativos. Si no le prestás atención, no te das cuenta que es él", le confiaron a LAD. Y eso que al ministro le cuesta pasar desapercibido.
Funcionario de altura: cuando era Secretaría de Seguridad de Nación y monitoreaba operativos desde helicóptero.



