El jefe comunal brindó detalles de la merma en la recaudación y calificó de "mezquina" la ayuda anunciada por la Provincia. En ese sentido aseguró que son los municipios los que sostienen la salud pública y resaltó cómo se preparó Campana para afrontar la pandemia. "Hemos puesto todo para que la salud municipal funcione de la mejor manera y necesitamos que nos ayuden a sostenerla", señaló.
El avance del coronavirus ha puesto bajo amenaza al sistema de salud, al tiempo que las medidas de aislamiento establecidas para contener su expansión han jaqueado la actividad económica. Una combinación que ha repercutido en todos los niveles del Estado y de la que Campana no está exenta. "En marzo ya tuvimos una merma de la recaudación estimada y tuvimos que afrontarlo con dinero que teníamos como ahorros. En abril ha sido catastrófica la recaudación a nivel municipal y creo que en toda la provincia de Buenos Aires. (Nosotros) Hemos recaudado solo un 30% de lo que pensábamos y por eso pedimos la Emergencia Económica Municipal para tratar de pagar los sueldos de abril", explicó ayer Sebastián Abella.
Esa situación que describió el jefe comunal también afecta a todos los municipios del territorio bonaerense. Por ello, el gobernador Axel Kicillof creó por decreto el "Fondo Especial de Emergencia Sanitaria para la Contención Fiscal Municipal" que repartirá 1.000 millones de pesos entre los 135 municipios de la provincia en base al Coeficiente Único de Distribución (CUD). De esa manera, Campana recibirá 8 millones de pesos, una cifra que Abella calificó de "mezquina" en el contacto que mantuvo ayer con medios locales.
"Creemos que ha sido mezquina la provincia con la oferta de 1.000 millones de pesos para todos los municipios. Bienvenidos sean los 8 millones que nos llegarán, pero con eso no podemos atender los servicios básicos que necesitamos sostener", aseguró, al tiempo que reveló cuál había sido la propuesta en conjunto de todos los intendentes a Kicillof: "Solicitamos 10 mil millones de pesos. Con ese monto a repartir nos entrarían (en Campana) 80 millones de pesos, que es algo lógico para lo que es nuestra masa salarial, que está en el orden de los 130 millones de pesos".
Luego, siempre en la misma línea de descontento, Abella agregó: "La realidad económica de la provincia de Buenos Aires y de sus municipios es sumamente delicada. Todos los intendentes están muy preocupados, atravesando una situación similar. Hay municipios vecinos que hoy no pueden pagar los sueldos de abril. Y algunos podemos pensar en mayo. Otros no pueden hacerlo y algunos quizás puedan llegar hasta junio. Esta pandemia vino para quedarse un tiempo más y no se va a reactivar el país en 30 días, eso es una realidad. Estamos muy preocupados por hacer que la salud pública funcione. Y la salud pública en la provincia la sostienen los intendentes y no la provincia. Si no se entiende eso, será muy difícil atender la demanda sanitaria".
En ese descontento por la ayuda que llegará desde la Provincia, el jefe comunal de nuestra ciudad hizo hincapié en el rol de los municipios para enfrentar las vicisitudes que pueda generar la pandemia: "La realidad es que los Intendentes de la provincia de Buenos Aires somos los que sostenemos la salud pública. La provincia tiene un sistema de salud débil en el sentido que no tiene un hospital provincial en cada municipio. Los municipios, en su gran mayoría, tenemos hospitales municipales que, en este momento, tenemos que hacer funcionar diez veces más y mejor de lo que lo venían funcionando. Eso obviamente genera un gasto de recursos que no está contemplado en ningún presupuesto. Y ante la baja de la recaudación, tanto de la coparticipación como de seguridad e higiene y del BL que ha sufrido toda la provincia de Buenos Aires, duplicar los fondos para el sistema de salud, sostener el de recolección de residuos y pagar los salarios municipales es sumamente complicado. Por ello, los intendentes le hemos hecho una propuesta al Gobernador de poder obtener un porcentaje fijo para cubrir el funcionamiento de los municipios y lo que se decidió enviar está muy lejos de lo que esperábamos. Si no sostienen los Intendentes a la Provincia, se cae el sistema de salud público. Y si se cae el sistema de salud público, la pandemia no se puede controlar".
Igualmente, Abella reconoció que "el diálogo con el gobernador es bueno" y por ello se ilusionó con que "en el transcurso del mes de mayo, la provincia recapacite y acompañe con más dinero" a los municipios.
Mientras tanto, afirmó que su gestión intentará "buscarle la vuelta (a la situación) para poder cumplir con los compromisos", aunque, con el panorama actual, no se animó a imaginar más allá de mayo. "Hoy es todo una incertidumbre", señaló.
Finalmente, el Intendente señaló que difícilmente ayude a cambiar la situación el reinicio de ciertas actividades, si es que se decide comenzar a abrir paulatinamente las medidas de aislamiento en las próximas semanas: "Si hay algún tipo de flexibilización de la cuarentena, seguramente será para que se reactive esa micro economía de personas que se ganan la vida en el día a día. Es una economía más informal que no va a repercutir en las arcas del municipio. La realidad es que Campana tiene dos grandes ingresos: uno es la coparticipación provincial, que al bajar la recaudación en la provincia, automáticamente baja; y la otra fuente es la Tasa de Seguridad e Higiene que pagan las empresas, que en su gran mayoría están trabajando muy poco o directamente paradas. Y eso no se va a reactivar por más que se libere parte de la cuarentena. Además, creemos que no volverá a haber un impacto en las arcas del municipio de acá a seis meses, como mínimo. Al mismo tiempo, hay muchas empresas que están teniendo eximiciones en la Tasa de Seguridad e Higiene y eso es lógico".
“Hemos puesto todo para que la salud municipal funcione de la mejor manera y necesitamos que nos ayuden a sostenerla", señaló.
EL SISTEMA DE SALUD LOCAL
Durante la rueda de prensa que compartió ayer y consultado por La Auténtica Defensa, Abella se refirió a la situación actual del sistema de salud local para afrontar el eventual pico de contagios de esta pandemia: "Estamos muy bien en relación a cómo habíamos arrancado. Campana tenía cuatro camas con respirador y en los próximos días estaremos llegando a 30 camas con respirador. Y para la cantidad de habitantes que tiene Campana, contar con 30 camas con respirador nos permite ser una de las ciudades con mejor promedio en ese sentido".
Igualmente, el Intendente advirtió que "esto puede no alcanzar en el pico de pandemia", si se da una etapa de contagios masivos. "Pero sabemos que hemos puesto todo para que la salud municipal funcione de la mejor manera y necesitamos que nos ayuden a sostenerla. Y se sostiene con dinero", insistió.
En cuanto a los contagios, Campana cumplió ayer diez días sin nuevos vecinos infectados por coronavirus, una situación que el jefe comunal evaluó positivamente, aunque advirtió: "No nos tenemos que relajar".
Luego agregó: "Lo positivo de la cuarentena es que nos enseñó nuevas normas de convivencia que han llegado para quedarse, hasta que se encuentre el antídoto para este virus. Y el día que la cuarentena se termine, no se va a terminar el virus. Por eso todos tenemos que entender que estos hábitos que estamos adquiriendo hay que incorporarlos permanentemente. Esto va a permitir que ese famoso pico llegue lo más lento posible o no llegue nunca. Si logramos como sociedad entender eso será muy importante".
El Intendente destacó las mejoras en el sistema de salud local para afrontar la pandemia: “Campana tenía cuatro camas con respirador y en los próximos días estaremos llegando a 30".



