Es una iniciativa que surgió del vecino campanense Rodrigo Golán. Realizas una llamada por teléfono y él te escucha, compartís vivencias y si querés podés rezar junto a él. "Es una forma de estar presente y acompañar a la gente, sin romper el aislamiento".
Durante la actual crisis por la pandemia del Coronavirus se están llevando a cabo numerosas iniciativas. Ya sea con el objetivo de mostrar apoyo hacia los diferentes colectivos que trabajan para revertir esta situación, ayudar a un vecino o hacer de la cuarentena algo más llevadero.
Desde los aplausos a las 21 horas en apoyo del personal sanitario hasta las donaciones y ayudas, pasando por aquellas acciones personales que ayudan a entretener a las personas confinadas en sus casas u hospitales. Es aquí donde surge una nueva acción particular para aquellos que realizan la Cuarentena.
Se llama "Teléfono de la amistad". Surge del vecino campanense Rodrigo Golán que actualmente está en Brasil, Sao Paulo realizando la Licenciatura en Teología. "La semana pasada, cuando cortaba un poco de estudiar (acá las clases siguen a distancia) llamaba a alguien por la mañana y a alguien por la tarde, un conocido... ahí charlábamos un rato y siempre al final me agradecían que los hubiera llamado con un énfasis que me sorprendía", comenta en diálogo con La Auténtica Defensa.
"Ahí fue que pensé que tal vez para mucha gente podía ser un bien saber que alguien podía estar disponible para escuchar, para charlar, para rezar y me acordé de una iniciativa que nuestra Congregación Rogacionista tiene en España, que se llama "Teléfono de la amistad", y que con la Parroquia del Carmen de Campana recreamos en la obra La Magdalena".
Sin dudarlo el seminarista consultó a su formador y tras la autorización fue que hizo viral la convocatoria. "Es una forma de estar presente y acompañar a la gente, sin romper el aislamiento. Simplemente para que sepas que en esos días y horarios del flyer (ver destacado) estoy a disposición para escucharte si necesitas conversar, si querés compartir algo, o tenés ganas que recemos juntos. En fin una voz amiga dispuesta a hacerte compañía".
El seminarista aclara que si bien el número es de Brasil (donde actualmente reside), tiene WhatsApp, así que podés escribir o llamar. No se te va a pedir datos personales y, obviamente, no tiene ningún costo.
"Juntos, vamos atravesando este camino haciéndonos compañía unos a otros", sintetiza.
El año pasado presentó en nuestra ciudad su libro Sin Punto Final.



