Nadie es infalible y todos, yo también, cometemos errores. La diferencia entre unos y otros es la responsabilidad que cada uno tiene y la capacidad potencial de daño que cada decisión conlleva. Tu pasión y tu esfuerzo, sé de lo que hablo, te llevó muy lejos. Algunos te querrán más, otros menos, pero creo que todos en la ciudad y en la región, te lo reconocemos.
Te recuerdo como si fuera hoy, sentado en el Concejo Deliberante de Campana, cuando el país se incendiaba luego de la crisis del 2001 y anunciaste el Plan Alentar. Jorge, mi esposo, era el Intendente. No recuerdo la cifra ahora, pero sí tengo en claro que era igual a la mitad del presupuesto municipal de ese entonces. Siderca y la Fundación Hermanos Rocca destinaron esa fortuna a obras y diferentes acciones de promoción social para no dejar caer a Campana. Digo, por citar algo desde que te hiciste cargo de la fábrica.
Para atrás, no alcanzarían las páginas de varios diarios para relatarle a los más jóvenes lo que tu abuelo Agustín y luego tu papá Roberto hicieron por esta ciudad, además de dar trabajo a miles y miles, y por varias generaciones, lo cual de por sí no es poca cosa.
Pero cuando leí en este diario días atrás el comunicado de la UOM en el que Abel Furlán tuvo que salir a decirte por escrito lo que todos ya sabemos, y recordarte a vos y a los que te acompañan que nos tenemos que quedar en casa para no facilitar la propagación del coronavirus, me llamó más que la atención. Luego, entraron en razón, y se limitaron a despachar el barco que estaba programado. Pasó.
Ahora, ésta semana volviste a ser noticia, a estar en boca de todos nosotros y del país. Supimos sobre los 1450 trabajadores de Techint y a través de Oscar Villarreal, nos enteramos que en Campana hay 200 trabajadores de la UOCRA, algunos con hasta 30 años de continuidad, a quienes desvincularon por estos días de cuarentena.
Estos 200 vecinos, son todos trabajadores del obrador permanente de Techint en TenarisSiderca que, calculo, debe ser el obrador emblemático de la organización: Perón firmó el decreto y tu abuelo, quien se nacionalizó argentino, recibió los terrenos fiscales del viejo frigorífico abandonado e inauguró Cometarsa en 1948, madre de industrias que luego, en ese bendito 1954, diera a luz a la DalmineSAFTA, hoy TenarisSiderca.
Dicho sea de paso, la llegada de tu abuelo fue, literalmente, la segunda fundación de Campana y, el nacimiento de un sueño industrial que, calculo, Agustín nunca imaginó la escala global que alcanzaría de tu mano, con Tenaris y Ternium. Y me hace pensar que esa escala que involucra a decenas de miles de personas, también te hace ver las cosas desde una perspectiva diferente.
Estimado Paolo: a nadie se le escapa que demasiadas cosas te ocupan y preocupan. Sólo quiero recordarte a vos y a tus colaboradores que en la Argentina, particularmente en Campana, y si me apuras, bajo un gobierno peronista, empezó todo.
Entiendo que la monumental rueda tiene que seguir andando, pero también sé que algunas se ganan, otras se pierden o se empatan. Luego de casi 75 años de la llegada de los Rocca a la Argentina, el balance es más que positivo. La Argentina le debe mucho a los Rocca, y los Rocca, lo sabes, le deben mucho a la Argentina.
No me voy a poner debatir sobre quién ganó o no luego de las privatizaciones de Menem (otro gobierno peronista ahora que pienso) y las condiciones en que entraron a Somisa, por ejemplo, porque también sé que así como estaba esa empresa estatal era inviable y estaba desinvertida. Ustedes le pusieron cabeza y plata. Pero tus empresas facturan en dólares y pagan sueldos en pesos; y muy lejos estamos del 1 a 1 de Cavallo.
Como sea, te invito a que reflexiones y depongas tu actitud. Ya no sólo por mis 200 vecinos del obrador de Campana, sino también por la Argentina. No será un gesto de debilidad sino, y otro más de tu parte, de grandeza. Porque además, te necesitamos para volver a poner el país de pie, pero no a cualquier precio.
Finalmente, si todas estas reflexiones no te alcanzan, te invito a pensar en lo que hubiesen hecho tu abuelo, y tu papá, que en paz descansen. Estoy segura que vas a encontrar la respuesta correcta.
Sinceramente, Stella Maris Giroldi
Stella Giroldi. Imagen ilustrativa. Foto: Archivo.



