Merced a la cuarentena vigente y gracias a la tecnología disponible, continúan asistiendo a sus pacientes de forma remota, pero Obras Sociales y Prepagas no reconocen las consultas realizadas.
Una reciente resolución emitida por el Consejo Ejecutivo del Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires recomienda a sus matriculados a "dar continuidad a las prestaciones que soliciten los pacientes, en el contexto de necesidad, urgencia y emergencia, bajo modalidades no presenciales online" y llama a instar a las Obras Sociales, ART, Mutuales y Prepagas "a que implementen herramientas que permitan dar continuidad a los tratamientos".
Fuentes locales consultadas al respecto, señalaron que la resolución de dicho Colegio pone sobre la mesa una discusión que, merced a la cuarentena que rige en el país, ahora alcanza a un gran número de profesionales de la nutrición, pero también a otras especialidades como la kinesiología e incluso a médicos en general.
"Siempre de manera privada, es decir no reconocida por obras sociales o prepagas, los nutricionistas estábamos habilitados realizar consultas por video llamada y así no interrumpir tratamientos, por ejemplo. Pero ahora estamos hablando de que la excepción se ha transformado en la regla, y no puedo dejar de atender a mis pacientes aunque sepa que la obra social de mi paciente no me va a reconocer la consulta. No nos parece correcto ponernos en semejante encrucijada ética, y también económica".
En ese mismo sentido, mencionaron que los kinesiólogos se encuentran en una situación similar, dado que a través de una video llamada también están en condiciones de controlar a sus pacientes y hacer un seguimiento de los ejercicios a realizar vinculados a un tratamiento en marcha.
Finalmente, también se mencionó el singular caso de los médicos en general, quienes prescriben medicamentos a pacientes habituales, y les envían una foto de la receta vía Whatsapp por el teléfono. "Lo singular es que la modalidad está aceptada y las farmacias pueden vender el medicamento sin problemas. Pero tanto las prepagas como las obras sociales no le remuneran el servicio prestado. Hay que entender que detrás de una receta, no es un simple papel. Es un acto profesional que no puede ejercer cualquiera y debe ser reconocido", concluyeron.
Las consultas no presenciales de pacientes dejaron de ser una excepción y generan una encrucijada a los profesionales de la salud.



