125 ANIVERSARIO CREACIÓN PARROQUIA SANTA FLORENTINA - 22 Marzo de 2020 - Año II - Edición Nº 72
CARTA A LOS ADULTOS MAYORES
Queridas amigas y amigos de la Vida Ascendente
Hoy vivimos un momento muy grave por la pandemia que nos llegó en pocos días y ya abarca todo el mundo. Al vernos impedidos de colaborar activamente en la población, tenemos que acompañar este momento desde la fe, transmitiendo la paz.
Entre las personas mayores y ancianos, este es el momento de la creatividad para comunicarnos, para ser solidarios con los que están solos, impedidos de movilizarse. Cada uno verá hasta donde puede hacerse presente, aunque sea por teléfono, cada uno ofrecerá buenamente lo que pueda, ya sea llamar, recordar, interesarse.
Todo ha cambiado de golpe, nadie estaba preparado, debemos ser comprensivos con las medidas de seguridad que nos imponen. Y como veteranos de la vida tendremos que ser los encargados de mantener la calma, sabiéndonos arreglar con lo que hay, y sin perder la sonrisa, aunque por dentro también estamos angustiados.
Nuestro movimiento también forma parte de esta realidad que todo lo interrumpió, que impide las reuniones y ceremonias, y que nos manda quedarnos adentro. En el espíritu todo debe seguir vivo y la actividad puede multiplicarse, alimentando la amistad, la vida de oración, la solidaridad en familia y con los que podamos ayudar.
Es normal que a los mayores nos consideren personas en situación de mayor riesgo, y en consecuencia es lógico que nos exijan más cosas que nos limitan. Pero debemos dar frutos aún en la vejez, tendremos que dar testimonio de comprensión y paciencia. Que todos nos vean transmisores de buenas ondas, seamos optimistas en nuestros comentarios, solidarios para estar dispuestos a ayudar en lo que se presente. Con los chicos y jóvenes tendremos que extremar nuestra capacidad de comprensión.
No sabemos si esta situación será pasajera o si se extenderá mucho tiempo, como sea nos tendrá que encontrar de pié, transmitiendo paz y siendo solidarios. Esto se logra si estamos firme en la fe, confiados en la oración, comprometidos como Iglesia.
Les deseo que podamos vivir esta Cuaresma diferente muy unidos, no olvidemos de rezar por todos los que formamos este movimiento en todo el mundo, tratemos de no dejar sólo a ningún miembro de nuestro grupo, que nos mantengamos muy unidos.Dios nos bendice siempre, María nos acompaña.
Misa de los abuelos (diciembre 2018)
HOY COMIENZA OTRA CUARESMA
Queridas hermanas y hermanos en la fe:
Hoy celebré la primera misa a "puertas cerradas". Con Alejo, nuestro Seminarista, nos sentimos muy unidos a todos. Sabíamos que no estábamos solos. En el altar, junto con el pan y el vino ofrecidos en Cristo al Padre, coloqué todas las intenciones de Uds y sus familias. Los ángeles eran testigos del misterio de salvación que Dios estaba obrando. Tenía la certeza de que no estaba solo; me sentía Iglesia, me sabía Iglesia, unido a Jesucristo sacerdote eterno. Pedí el don de la fe para cada fiel de la parroquia y también el don de la fe para mí. Le dije a Jesús: ¡Creo! ¡Sé que estás! ¡Pero aumentá mi fe! Así celebré con Uds. místicamente la Eucaristía.
Hoy comienza otra Cuaresma, hoy comienza otro tipo de pastoreo: el que Dios eligió para mí. El que Dios eligió para Uds.
María, mujer fiel, Madre y discípula: te encomendamos nuestras vidas y a los más débiles y sufrientes; a los que han contraído el coronavirus y a los que cuidan de los enfermos. Cuidá a nuestra Ciudad de Campana de todo mal. Amén
Padre Fernando Crevatin.
PADRE FERNANDO CREVATIN, PARROCO DE LA CATEDRAL SANTA FLORENTINA.
PEDIDO DE INTENCIONES DE LAS MISAS
En la Catedral Santa Florentina se están celebrando las misas sin presencia de fieles como en cada misa los tenemos presentes y también queremos tener presentes todas sus intenciones hemos desarrollado un formulario donde pueden poner sus pedidos para que lo recemos en la Misa.
El link es https://bit.ly/2UgF6Pj . Seguimos rezando por la situación en todo el mundo, poniendo nuestra confianza en el Señor.
Invocación del Papa Francisco a San José
Protege, Santo Custodio, este país nuestro.
Ilumina a los responsables del bien común,
para que ellos sepan - como tú - cuidar a las personas
a quienes se les confía su responsabilidad.
Da la inteligencia de la ciencia
a quienes buscan los medios adecuados para la salud
y el bienestar físico de los hermanos.
Apoya a quienes se sacrifican por los necesitados:
los voluntarios, enfermeros, médicos,
que están a la vanguardia del tratamiento de los enfermos,
incluso a costa de su propia seguridad.
Bendice, San José, la Iglesia:
a partir de sus ministros, conviértela en un signo
e instrumento de tu luz y tu bondad.
Acompaña, San José, a las familias:
con tu silencio de oración,
construye armonía entre padres e hijos,
especialmente en los más pequeños.
Preserva a los ancianos de la soledad:
asegura que ninguno sea dejado en la desesperación
por el abandono y el desánimo.
Consuela a los más frágiles,
alienta a los que flaquean, intercede por los pobres.
Con la Virgen Madre, suplica al Señor
que libere al mundo de cualquier forma de pandemia
Amén



