La palabra vértigo nos remonta a viaja en avión, navegar en barco o bien alguna otra situación donde extrañamos nuestra querida tierra para aferrarnos a ella. Podemos sentir que las cosas giran o que giramos nosotros y esta situación puede darse por apenas segundos o en el peor de los casos durar horas. En ocasiones se presenta con nauseas y/o vómitos tal como pasa en un barco en altamar solo que estamos sentados frente al televisor o bien giramos en la cama.
El mareo en cambio es una sensación vaga, difusa, difícil de explicar. Quien lo padece suele decir que esta embotado, atontado, débil, pisando huevos, como borracho. Suele ser más permanente, aunque su intensidad varía durante el día. A veces la claridad puede molestar y presentarse con dolor de cabeza.
Ambos síntomas tienen un gran compañero: el desequilibrio. Cuando sentimos vértigo o mareo nos cuesta caminar o bien mantenernos parados, enseguida buscamos una silla o recostarnos. El desequilibrio es, por lo general, una consecuencia y debe tratarse.
En rehabilitación vestibular evaluamos estos síntomas y planteamos su tratamiento adaptándonos a la individualidad del paciente teniendo en cuenta que existen enfermos y no enfermedad.
Lic. Mariana Urquiza - Rehabilitación vestibular
Centro Médico Rawson
Imagen ilustrativa, selección del editor.



