El Hogar del niño Nuestra Señora de Lourdes da cobijo a 23 menores que se encuentran bajo la tutela de la Justicia, la mayoría en proceso de adopción. Durante los últimos dos años se logró revincular o encontrar familia sustituta a más de 42 de ellos, que a la vez dejaron paso a otros tantos en su recambio. La cifra es impactante, si se tiene en cuenta que desde 1981 pasaron 300 en total por la institución. Hoy, para continuar con tan importante tarea, se necesitan voluntarios y socios adherentes para así abrirles a estos niños una puerta para una segunda oportunidad de ser amados y ser felices.
La mujer se acerca hasta la niña con una sonrisa y pregunta: "Anita, la semana que viene va a ser tu cumpleaños, ¿de qué vas a querer tu torta?" No son madre e hija, ni abuela y nieta. Pero por un instante, es como si lo fueran.
La escena se repite varias veces al año, al menos más de 20 seguro. Y es sólo una muestra de lo que el grupo de voluntarios que acompaña al Hogar Lourdes de nuestra ciudad hacen a diario para que el tránsito de los niños judicializados que ahí viven sea lo menos traumático y con la mejor calidad de vida posibles.
"Tampoco hace falta tener una capacidad especial para ser voluntario en el Hogar. En realidad, se trata de gente que está dispuesta a donar su tiempo. Sólo venir un rato, y jugar a la pelota con los chicos ya suma. Siempre encontramos una misión para un voluntario y todas son importantes", explica la directora de la institución, Sandra Schenone y recuerda el caso de la encargada de retirar el pedido de pañales del negocio del proveedor y llevarlos hasta el Hogar. "Parece una tontería, pero que alguien se encargue de hacer ese mandado estratégico para nosotros es un costo y problema menos. Es decir, cualquier aporte hace la diferencia".
Dependiente de Cáritas Parroquial Santa Florentina acompañada por una comisión que con la "camiseta puesta" trabaja a capa y espada para que la vida de los chicos sea lo más parecido a una familia. El lugar se encuentra en el barrio Obrero, más precisamente en la esquina de Corrientes y Chaco, a pocos metros de la avenida Mitre. Maneja un cupo de 23 niños y niñas de 2 a 8 años de edad que están ahí por resolución judicial y en espera de ser revinculados a sus familias de origen o se encuentran en proceso de adopción.
En ese sentido, es importante señalar que últimamente, el Hogar tiene un rol particularmente activo a la hora de concretar revinculaciones o adopciones. Y ese cambio está asociado a un manejo más profesional y menos voluntarista que el de antaño.
Y la diferencia se nota: en los últimos 24 meses se logró que 42 encontrarán su lugar en el mundo y otros tantos llegarán al Hogar del niño Nuestra Señora de Lourdes para ser albergados. La cifra es impactante si se tiene en cuenta que desde el inicio de la obra, en 1981, pasaron por la institución tan sólo 300 niños, que por miles de motivos terminaban "anclabados" por años en el Hogar, sin solucionar su problemática, sin vacantes para otros que esperaban ser recibidos y perdiendo así la escencia de ser un hogar de tránsito. Un gran trabajo de seguimiento, gestión judicial y acompañamiento legal; hizo posible que esta situación (no buscada) cambiara cien por ciento.
Merced a un convenio con la Provincia de Buenos Aires, cada niño tiene asignada una beca mensual que, en términos concretos, cubre menos de un tercio del costo operativo del Hogar. Hay que destacar que para cubrir ese déficit, en primer lugar, aparece Axion como principal fuente de financiamiento, aportando literalmente el doble que el Estado bonaerense y brindándoles a cada uno de los menores una cobertura médica de excelencia.
El tercer flujo de recursos viene de las donaciones particulares: unos 500 socios adherentes que colaboran a partir de los $250.- por mes que se acreditan en una caja de ahorros de la institución por débito automático. Sería un logro de toda la comunidad que esta matrícula de socios / donantes se ampliara y permitiera al Hogar de Niños autogestionarse.
"Además de voluntarios que donen su tiempo, que es oro, claro está; necesitamos de más vecinos que estén dispuestos a colaborar con esta obra. Porque la verdad es que llegamos con lo justo o a veces no llegamos. Ni hablar si sumamos a otras empresas que estén dispuestas a incluirnos en su programa de Responsabilidad Social Empresaria. Las puertas están abiertas, todo está a la vista. A veces uno tiene la vocación de ayudar, pero no sabe bien ni dónde ni cómo. Esta es una opción que los invito a considerar", cierra el Padre Fernando Crevatin.
"A veces uno tiene la vocación de ayudar, pero no sabe bien ni dónde ni cómo. Esta es una opción que los invito a considerar", dice el Padre Crevatin. En la foto, junto a la administradora Sandra Schenone, el asesor legal Fernando Lordi, y Analía Ranieri, integrante de la comisión directiva.
38 AÑOS DE TRABAJO ININTERRUMPIDOS
La obra del Hogar Nuestra Señora de Lourdes nace de la inquietud de un grupo de laicos y el impulso del Párroco Mons. Luis A. Fabris y del Obispo de Zárate-Campana Mons. Alfredo M. Esposito Castro. El hogar comenzó a funcionar en enero de 1981, en una casa alquilada en 25 de Mayo al 900; y en marzo de ese mismo año, la Municipalidad de Campana donó el terreno para la ubicación definitiva, que se concretó en diciembre de 1986. Desde su inauguración, el Hogar brindó protección integral unos 300 menores en situación de riesgo estando sus derechos vulnerados (maltrato, abuso sexual, violencia familiar, abandono) que son internados a criterio del Servicio Zonal o Juzgado interviniente, mientras se considera la revinculación con integrantes de sus familias de origen o, directamente, son incluidos en un proceso de adopción.



