La novena edición se extendió desde Puerto Madryn hasta Mar del Plata.
Las ganas de participar en alguna propuesta del automovilismo argentino siempre están latentes para quienes gustan de este deporte. Y Marcos Padilla es uno de ellos. Así, el campanense va desarrollando esta actividad cuando se presenta la oportunidad. Y como es dueño de una Baquet, decidió sumarse al IX Gran Premio Argentino de la especialidad.
Los baquets fueron los primeros autos de competición de Argentina. De hecho, la cita es organizada por el Club Amigos de Automóviles Antiguos, que en esta edición reunió a 50 participantes en un desafío que se largó en Puerto Madryn y que se extendió hasta Mar del Plata a lo largo de seis etapas.
Padilla transitó este Gran Premio con mucha satisfacción, junto a su navegante, Mario La Civita. Incluso, aseguraron que lo pasaron "muy bien" y que el resultado obtenido es meramente anecdótico.
PADILLA Y SU NAVEGANTE, MARIO LA CIVITA.



