Disertó en Campana junto al también especialista educativo Fabián Brown. Reconoció falencias durante la etapa kirchnerista: "Nos centramos mucho en la inclusión, pero no en los resultados". Además, afirmó que la escuela debe educar de cara a la 4º Revolución Industrial.
Con el objetivo de visualizar la estrategia educativa que seguirá el eventual gobierno de Alberto Fernández, el exdirector general de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires y también exlegislador nacional Mario Oporto disertó en Campana ante estudiantes, docentes y vecinos en general.
Oporto estuvo acompañado en su presentación por el general de Brigada retirado Fabián Brown, quien fuera director del Colegio Militar de la Nación y rector del Instituto Universitario del Ejercito, entre otros cargos que desempeñó en esa rama de las Fuerzas Armadas.
Previo a la charla que ambos ofrecieron en el Salón Blanco del Honorable Concejo Deliberante, Oporto propuso la agenda educativa que debería trazar una futura gestión peronista y realizó una evaluación de las políticas llevadas a cabo en el área durante los doce años de kirchnerismo, reconociendo incluso falencias que no pudieron ser superadas.
"Las dificultades que se vienen son estructurales. Van a ser las consecuencias de este gobierno conservador que destruyó a la sociedad argentina. Pero nosotros no vamos a estar llorando sobre la herencia recibida, tenemos que estar mirando hacia adelante", expresó el exfuncionario bonaerense.
"Conocemos los inconvenientes, porque vamos a recibir un país con una deuda muy grande, y siempre que la deuda crece la educación recibe menos dinero. En el kirchnerismo eso lo habíamos podido revertir: lo que antes pagábamos en deuda lo llevamos a la educación. Probablemente hoy el desafío sea mayor", añadió.
Oporto reconoció que los tres primeros años del gobierno de Néstor Kirchner no registraron avances en materia educativa porque precisamente "había que resolver otras cosas, como la quita de la deuda". Sin embargo, destacó que a partir del 2006, con la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo y la Ley de Educación Técnica, se abrió "un período muy interesante" que alcanzó su esplendor cuando "en el 2010 se llegó al 6 por ciento del PBI" destinado en educación. De ahí en más, dijo, el kichnerismo "se repitió" en las políticas hacia el sector.
"Hubo mucha inversión, pero no los resultados requeridos. Acertamos en inversión, acertamos en inclusión, y nos cuesta mucho elevar los resultados de los aprendizajes. Uno sabe que es un problema previo a la masividad, pero el resultado es ese. Pusimos mucho hincapié en inclusión en el ingreso, pero hay que pensar la inclusión en el egreso y en el resultado. Y con las crisis de los últimos años tal vez repetimos lo mismo: seguimos repartiendo netbooks e incluyendo, pero no pudimos dar un salto cualitativo", analizó Oporto.
La nueva etapa peronista, contrastó, deberá enfocarse ahora en promover la formación de los trabajadores para la "cuarta Revolución Industrial", previendo las necesidades y características de la sociedad y la economía de las próximas dos décadas.
"Creo que tenemos que educar para la cuarta Revolución Industrial, porque los chicos que entran al colegio el año que viene van a ser trabajadores del 2040. Entonces tenemos que imaginarnos la sociedad de ese tiempo, cómo va a ser la industria, el agro y la economía. Para eso tenemos que hacer nuestras revoluciones. Creo que la Argentina tiene un 20 por ciento de su sociedad que vive en la globalización, en la vanguardia tecnológica, y en las nuevas maneras de comunicarse y pensar. Pero hay otros sectores de la producción y del empleo que no han llegado ni a la tercera Revolución Industrial, y tendremos que dar saltos cualitativos", afirmó.
En el corto plazo, sostuvo que el nuevo gobierno deberá "llamar en 48 horas a paritarias" y "discutir con los gremios el futuro". También subrayó la necesidad de "llamar a un acuerdo federal con todas las provincias y sectores, porque la educación va a ser básica para el desarrollo argentino" de los próximos años.
La presentación de Oporto y Brown fue organizada por el Club Argentino de Estudios "Arturo Jauretche", la carrera de Gestión Cultural de Instituto 15, la Fundación Nuestra Señora del Socorro de San Nicolás y el Centro de Estudios en Economía y Sociedad.
El exdirector general de Escuelas bonaerense realizó una autocrítica de la política educativa kirchnerista y trazó los desafíos de un eventual nuevo gobierno.
Oporto y Brown llegaron invitados por la carrera de Gestión Cultural del Instituto 15.
BROWN: "LOGRAMOS QUE LAS FF.AA NO AFECTEN LOS DERECHOS DEMOCRÁTICOS, PERO HOY NO TENEMOS DEFENSA"
Afirmó que el Estado debe encontrar "un balance" entre el peso de los militares en la sociedad y su rol en el mantenimiento de la soberanía nacional.
El especialista en educación Fabián Brown, general de Brigada retirado, exdirector del Colegio Militar de la Nación y exrector del Instituto Universitario del Ejercito durante la etapa kirchnerista, analizó el sistema educativo actual y el rol de las Fuerzas Armadas en la era democrática.
"A partir de la Ley de Restructuración de las Fuerzas Armadas del año 1999, el Estado ubicó al sistema educativo militar dentro del sistema nacional. Las carreras de grado, que se daban en los institutos militares, comenzaron a ser evaluadas por la CONEAU", repasó Brown, quien destacó que desde entonces el modelo "busca tener profesionales idóneos dentro de los objetivos de la sociedad, en un contexto de diversidad, pluralismo y democracia".
No obstante, señaló que "desde Malvinas, el proceso de desfinanciamiento (de las Fuerzas Armadas) ha sido gradual y permanente" y que a pesar que "todos los que están hoy en las Fuerzas Armadas son hijos de esta sociedad democrática", la Argentina carece de instituciones militares de relevancia.
"Me parece que hay que dar vuelta la página en ese tema. Tenemos que mirar al futuro en algunas cosas", sostuvo Brown. Y añadió: "Hay que replantear objetivos hacia encontrar un balance entre evitar que las FF.AA. sean un problema que afecte los derechos de los compatriotas y lograr que el país tenga Defensa, algo que no se hizo. Hay que buscar un equilibrio en eso".
Por otra parte, Brown sostuvo que "ninguna de las instituciones educativas del país puede fijar las metas a mediano y largo plazo si no es atendiendo al dato central de la realidad: 35 por ciento de pobreza en Argentina". En ese sentido, manifestó que "el sistema educativo es una de las principales herramientas de cambio y de inclusión social" y que el Estado debe garantizar "que llegue de la manera más idónea a los compatriotas que quedaron excluidos con este modelo".
Además, criticó el plan del Gobierno de Cambiemos de un Servicio Cívico Voluntario para jóvenes, anunció que tildó de "gran verso".
"No tiene ningún sustento que el Ministerio de Seguridad diga que va a hacer con los jóvenes un proceso educativo dentro de una fuerza que no está preparada para eso", sostuvo, en referencia a Gendarmería Nacional. "No es serio, y fíjense que no se habla más del tema", remató.
Para Brown, la sociedad debe “dar una vuelta de página" respecto al rol de las Fuerzas Armadas en la sociedad y el Estado.



