"La velocidad del desarrollo de Vaca Muerta ha sido fenomenal, no solo en nuestro campo Fortín de Piedra. La producción de shale gas aumentó en dos años de 5 millones de metros cúbicos por día a 33 millones de metros cúbicos por día: se multiplicó por seis. En el caso del petróleo se multiplicó por cuatro en dos años. Hay sectores de la economía que pueden crecer a tasa china", explicó Paolo Rocca.
Después de la crisis del precio de petróleo, que afectó a toda la industria relacionada e impactó fuertemente en la planta Campana, uno de los motores de reactivación provino precisamente del crecimiento de la actividad en el yacimiento no convencional neuquino, el segundo reservorio de gas no convencional más grande del mundo y el cuarto de petróleo.
Pero la situación nacional amenaza con ralentizar este crecimiento, algo que la Argentina no puede permitirse, según Rocca. "En el último tiempo hubo una pérdida de confianza y es importante recuperarla para este desarrollo fundamental, que a mi juicio debería ser política de Estado. Como en el caso de los servicios, el caso de la ley de conocimiento, una ley aprobada por unanimidad, creo que el desarrollo de Vaca Muerta necesita un consenso, sancionado por una decisión del Congreso, que de horizonte y confiabilidad", aseveró.
Y advirtió: "La velocidad de desarrollo de Vaca Muerta es absolutamente comparable con la velocidad de caída. En el momento en el cual se para, la vuelta atrás es inmediata. Este año importamos 30 barcos de gas natural licuado, hace dos años exportábamos 80. Si se para la inversión en Vaca Muerta, volvemos atrás".
P. Rocca, "el desarrollo de Argentina pasa por el desarrollo industrial con empleo de calidad. Vaca Muerta es un motor importantísimo para el país. Trabajamos junto a más de 1.000 PyMEs con capacidad de crecimiento y exportación".
— Grupo Techint (@GrupoTechint) September 4, 2019



