En los últimos años, ha ido creciendo el interés por cuidar el cuerpo y prevenir enfermedades, lo cual implica en la mayoría de los casos combatir el sobrepeso y la obesidad. La cuestión pasa entonces por comprender que la obesidad , en la vida adulta principalmente, va más allá de una cuestión estética, y lo que realmente es prioridad es cómo influye en la salud; ya que la obesidad es una enfermedad crónica, y a su vez contribuye al desarrollo de enfermedad cardiovascular, diabetes, hipertensión arterial y dislipemias; como así también genera problemas psicológicos, sociales( aislamiento, etc.), y un importante costo en salud. Sin embargo, es importante que el descenso de peso sea de manera saludable y placentera, es decir, sin caer en anfetaminas o en las llamadas ¨dietas de moda¨(dieta de la luna, de la sopa, etc.).Estas dietas prometen resultados mágicos y atrayentes, pero en su mayoría carecen de fundamentos científicos, son incompletas en cuanto a nutrientes, pueden ocasionar perjuicios a la salud, principalmente si se las hace por más tiempo del aconsejado, y sobre todo no educan, es decir, no logran promover un cambio en la conducta alimentaria; como así tampoco son efectivas las dietas muy estrictas ya que son difíciles de mantener a largo plazo.
Por otra parte, tenemos que saber cuál es nuestro peso ideal, teniendo en cuenta que a medida que pasan los años, ese peso ideal no debe asociarse sólo con una cuestión estética, como se mencionó anteriormente, sino con una mejor calidad de vida. Por eso, ya no vamos a hablar de peso ideal sino del peso posible de alcanzar y mantener luego del tratamiento; es decir, un peso razonable con el cual se logre disminuir los valores de glucemia, colesterol y triglicéridos, entre otros, y que no siempre es el que debiéramos tener en relación a una determinada talla y contextura.
Entonces, para alcanzar este peso saludable, compatible con una mejor calidad de vida, debemos comenzar por concientizarnos que esto se logra cambiando el estilo de vida, es decir, disminuyendo el ingreso energético y aumentando el gasto calórico, lo cual se logra llevando una alimentación sana y equilibrada, con un bajo aporte en grasas y que contemple la educación alimentaria, esencial para el mantenimiento de peso; y por otro lado incluir la actividad física en la vida diaria, ya sea caminando regularmente o practicando algún deporte.
La Asociación Dame Una mano extiende sus servicios a la comunidad, para solicitar entrevistas o turnos dirigirse a la sede en Avda. Mitre 526 o al Tel: 03489.423350
Adriana M. Aguilera
Lic. en Nutrición ADUM



