El trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a niños, adolescentes y adultos, que se caracteriza por generar dificultades con la atención, la impulsividad y la hiperactividad.
El TDAH es un estado que hace que sea extraordinariamente difícil para los niños concentrarse en tareas, prestar atención, estarse quietos, y controlar el comportamiento impulsivo. Por lo tanto, es posible visibilizar tres síntomas principales: Hiperactividad, Falta de atención, Impulsividad.
La mayoría de los niños con TDAH presentan una combinación de ambos, lo cual puede hacer muy complejo que pueda acoplarse a la escuela, e incluso puede tener diversos inconvenientes en la casa.
"Estos síntomas pueden manifestarse con una intensidad variable en cada paciente y pueden presentarse de forma independiente. Por lo tanto, el perfil sintomatológico de los afectados variará en intensidad y en presentación (en función de los síntomas predominantes)", detalló la Dra Cecilia Avancini, Jefa de Pediatría de Vittal.
En este sentido, la especialista describe las principales características de la hiperactividad:
- Inquietos y con dificultad para quedarse en un sitio o esperar su turno.
- Hablar o interrumpir a otros excesivamente; contestar abruptamente antes de escuchar las preguntas.
- Hace ruidos constantemente; no puede jugar sin hacer ruidos.
- Tiene dificultad para relajarse.
- Cambia de actividad sin finalizar ninguna; tiene falta de constancia.
Respecto a la falta de atención, Avancini puntualizó que "probablemente sean los cuadros más difíciles de percibir en edades infantiles".
- Tiene dificultad para mantener la atención durante un tiempo prolongado.
- No presta atención a los detalles.
- Presenta dificultades para finalizar tareas.
- Se distrae fácilmente; le cuesta escuchar o seguir órdenes e instrucciones.
- Es desorganizado en sus tareas y actividades.
- Es olvidadizo; suele perder u olvidar objetos.
- Cambia frecuentemente de conversación; no parece escuchar cuando se le habla directamente.
- Tiene problemas para organizarse.
Por su parte, la impulsividad "probablemente es el síntoma menos frecuente de los tres síntomas del TDAH". Y se caracteriza por:
- Impaciencia extrema.
- No piensa antes de actuar.
- Interrumpe constantemente a los demás.
- Tiene respuestas prepotentes, espontáneas y dominantes.
- Tiende a "toquetearlo" todo.
Para que se pueda plantear un posible diagnóstico de TDAH, se deben cumplir los siguientes criterios:
- Manifiesta estas conductas o algunas de ellas de forma desproporcionada comparada con los otros niños de su edad y respecto a su grado de desarrollo.
- Está presente desde una edad temprana (antes de los 12 años).
- Afecta en al menos dos ambientes distintos de la vida del niño: escolar, social y/o familiar.
- Deteriora significativamente su calidad de vida.
- No es causado por un problema médico, tóxico u otro problema psiquiátrico.
Al tratarse de una afección frecuente en los niños, la cual está comprobado que puede afectar su día a día de diversas maneras, es esencial lograr la detección temprana. Por esto, es importante acudir a un profesional de la salud especializado en TDAH para que pueda realizar un diagnóstico clínico apropiado y evitar así un análisis erróneo, que puede derivar en serios inconvenientes con el paciente en el corto plazo.



