En línea con el Municipio y Consejo Escolar, la vecina Romina Porcu resaltó que las sucesivas recorridas no detectaron fugas de electricidad. Y aseguró que las obras que hoy se llevan a cabo en el establecimiento ya estaban previstas, solo que se "adelantaron".
La polémica por la denuncia de una niña que habría recibido un shock eléctrico en la Escuela 16 continúa: luego que se expresaran al respecto funcionarios municipales y referentes del Consejo Escolar, ahora fue una integrante de la cooperadora quien abordó la realidad del edificio.
La vecina Romina Porcu publicó en su perfil de Facebook un extenso texto repasando las sucesivas auditorias llevadas a cabo durante la semana pasada, en las que -destacó- no se identificó "ninguna fuga eléctrica".
El martes, tras que se conociera el caso de Agustina Chávez, una alumna de 13 años que acusó haber recibido una descarga mientras estaba en clase, especialistas en instalaciones eléctricas y funcionarios de Provincia recorrieron en dos oportunidades el establecimiento, donde funciona la Primaria 16 y la Secundaria 26. Si bien no se registraron desperfectos, se decidió suspender las clases hasta esta semana mientras se renueva por completo el tendido eléctrico del piso superior.
Porcu explicó que su versión de los hechos la publicó título personal y no en nombre de la Cooperadora, y lamentó que la "información parcial" difundida por medios y redes sociales haya derivado en "malentendidos" dentro de la comunidad educativa.
En ese sentido, aseguró que solo se conocieron "tres casos" de alumnos que aseveran haber recibido descargas eléctricas "en diferentes aulas de la institución" y señaló que, de haber sido reales, "salta la térmica o el disyuntor, lo que –según se informa- no ocurrió".
"También dicen `tuvo que pasar esto para que hagan algo´ y no es así, el arreglo de los techos en SUM y biblioteca y el cambio de las instalaciones eléctricas ya estaban previstos desde el año pasado, pero como toda gran obra, se necesita una coordinación previa que incluye las licitaciones y autorizaciones correspondientes", aseveró Porcu. La denuncia de Chávez provocó –sostuvo- "adelantar parte de las tareas previstas".
Por último, la integrante de la cooperadora de la Escuela 16 recalcó que "si realmente fuera peligroso estar en la institución" ella no querría que sus hijos "asistieran a clase" y aplicaría "las denuncias que correspondan".
"Para los que tienen otras intenciones con todo esto, para los que aprovechan para hacer política, para los que hacen circular rumores e intentan poner en duda a los que sí tratan de colaborar desde el lugar que tengan (ya sean directivos, docentes, miembros de consejo o de cooperadora) les cuento algo: a los únicos que perjudican son a los chicos", concluyó Romina Porcu.
Las clases están suspendidas hasta esta semana por las reparaciones en el piso superior del establecimiento.



