El trastorno bipolar es una enfermedad mental severa. Las personas que la sufren experimentan cambios de ánimo poco comunes. Pueden pasar de ser muy activos y felices a sentirse muy tristes y desesperanzados. Y, así, empezar el ciclo otra vez.
El médico especialista en psiquiatría Julián Pessio es coordinador de la Clínica de Trastornos del Ánimo de Ineco, y derribó cinco mitos relacionados con la enfermedad.
1. Tener trastorno bipolar implica cambiar permanentemente de estado de ánimo. Las personas que padecen esta enfermedad no cambian permanentemente de estado de ánimo, sino que tienen alteraciones graves y duraderas del humor, que desequilibran su funcionamiento social o laboral.
2. De la depresión se sale con fuerza de voluntad. El episodio depresivo es una afección grave, en la que uno de los síntomas principales es el desgano. Pretender que la depresión desaparezca "poniéndose las pilas" es lo mismo que pedir a las personas con hipertensión que normalicen los valores de presión arterial con su fuerza de voluntad.
"En realidad, el tratamiento del trastorno bipolar, tiene distintos pilares: por un lado, el farmacológico, que incluye una familia de medicamentos denominados estabilizadores del ánimo. El segundo de los pilares es el tratamiento psicológico, que se realiza en formato individual y/o grupal", precisó el especialista.
3. El trastorno bipolar sólo afecta al estado de ánimo. Suele pensarse que este el único síntoma que presenta un paciente con trastorno bipolar. Esto es falso, dado que en los episodios depresivos y maníacos, además de modificarse el estado de ánimo, "existen gran cantidad de otros síntomas como alteraciones en el sueño, en la alimentación, en el nivel de energía, el interés, la atención, la memoria, la capacidad de sentir placer y, a veces, de tener un juicio racional", explicó Pessio.
4. Existen análisis de laboratorio capaces de diagnosticarlo. Comúnmente se cree que se puede llegar al diagnóstico de esta enfermedad a través de análisis de laboratorio. "En realidad el diagnóstico es exclusivamente clínico, y se arriba a él a través de entrevistas con el paciente y con sus familiares, que resultan una pieza clave en esta etapa", sostuvo el experto, quien destacó que "ellos son quienes pueden describir más objetivamente el comportamiento de la persona con trastorno bipolar y detectar sus cambios en el estado de ánimo".
5. Las personas con trastorno bipolar son peligrosas. "Las personas que tienen trastorno bipolar no son más peligrosas que el resto de la población", aseguró Pessio, y aclaró: "Si?bien durante un episodio maníaco el nivel de irritabilidad y conductas imprudentes puede aumentar, lo más probable es que se dañen a ellos mismos por error".
Es por eso -insistió- que resulta muy importante que el círculo de amigos y familiares pueda acompañar y contener al paciente. "Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los pacientes puede hacer enormes progresos y recuperar su calidad de vida", subrayó.
Fuente: Infobae.com



