En 2010, las Naciones Unidas reconocieron que "el derecho al agua potable y el saneamiento es un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos". Por derecho humano al agua se entiende el derecho de toda persona, sin discriminación, a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para uso personal y doméstico, y comprende el agua para el consumo, el saneamiento, la preparación de alimentos y la higiene personal y doméstica.
Si tenemos en cuenta que nuestro cuerpo está compuesto en aproximadamente un 80% de agua, es fácil comprender por qué la hidratación es una acción sumamente importante para mantener un buen estado de salud. No está de más recordar que entendemos por hidratación a la acción de consumir líquidos en variadas formas, de modo continuo y permanente.
"Esta acción tiene por objetivo reemplazar los líquidos naturales que el organismo gasta en diferentes actividades, especialmente cuando se realiza ejercicio, a través de la sudoración o transpiración", afirma Liliana Grimberg, Coordinadora de Nutricionistas del Centro Ravenna.
El agua es un elemento fundamental para el funcionamiento de cualquier ser vivo, porque el peligro de consumir los líquidos del organismo sin que estos sean repuestos puede generar severas complicaciones de salud.
Por día, se recomienda incorporar entre 2 y 3 litros de agua. Para lograr este objetivo, no hace falta tomar solamente agua mineral: hidratarse también puede ser de forma dinámica y divertida. Al respecto, la Lic. Grimberg recomienda:
- Aguas con limón, menta y jengibre
- Infusiones (té, café, mate)
- caldos de verduras
- jugos diet
- aguas saborizadas, en menor proporción.



