La iniciativa reunió a docentes, estudiantes, autoridades, familiares de víctimas de violencia de género y políticos del oficialismo y la oposición.
El homenaje a las personas identificadas con la feminidad asesinadas por la violencia machista, el rol del Estado y las instituciones y aporte de actores sociales -como las universidades y sus estudiantes- fueron los principales ejes de reflexión durante la inauguración de un Banco Rojo en el Centro Regional Campana de la UNLu, evento que estuvo marcado por una inusual amplitud democrática.
Es que en la sede universitaria de Bertolini y Vicente López este sábado por la mañana se reunieron autoridades de la UNLu, referentes de Cambiemos y del peronismo y docentes y estudiantes de la carrera de Trabajo Social de esa casa de estudios, más identificados con corrientes de izquierda. Esa heterogeneidad ideológica afloró cuando se abrió el debate sobre la frase que acompañaría el banco: después de varios minutos de discusión, se consensuó respetar el lema original de la campaña, "En memoria de todas las mujeres que fueron asesinadas por quienes decían amarlas", para agregarle al final la alusión a "las identidades disidentes víctima de la violencia patriarcal".
De hecho, fue la mamá de Rocío Juárez, la joven zarateña violada y asesinada por un grupo de hombres en 2013, la que propuso que se respete la consigna esencial de la campaña del Banco Rojo, iniciada en Italia hace tres años como un proyecto cultural y pacífico de prevención, información y sensibilización contra el femicidio.
En el Centro Regional Campana la iniciativa estuvo encabezada por los docentes de Trabajo Social Liliana Carrasco y Matías Martínez Reina. "Lo pensamos como un espacio informal, de encuentro y de intercambio en el cual podamos poner de relieve este problema muy grave, que crece y es difícil de detener", explicó Carrasco.
La docente señaló que en Argentina muere una mujer cada 27 horas producto de la violencia machista, una "frecuencia terrible" que obliga a encontrar "modos de acción" para frenarla. En ese sentido, subrayó la obligación del mundo académico como "actor social responsable" capaz de generar acciones correctivas.
En pocos días, la Universidad Nacional de Luján estará lanzando un programa de abordaje de la violencia de género en el ámbito universitario con el objetivo de asistir tanto a las víctimas como a los varones que ejercen violencia. En 2018, el Centro Regional Campana estuvo sacudido por un caso de ese tipo que involucró al por entonces titular de la sede local y una estudiante de Trabajo Social. El hecho motivó la separación del cargo de la autoridad.
"Ojalá no tuviéramos que inaugurar un Banco Rojo, pero es una iniciativa que viene creciendo", expresó Sandra París, diputada provincial de Cambiemos por la segunda sección electoral bonaerense, presente ayer en el acto. La zarateña dijo que el color rojo del banco habla "del amor y también de la sangre derramada" y subrayó el "compromiso" de la Legislatura y la gobernadora Vidal en solucionar la problemática: mencionó al respecto la Ley de Reparación para familiares de víctimas de femicidios que se analiza en el parlamento provincial. "Es ahí donde los organismos del Estado debemos comprometernos fuertemente", remarcó París.
Por su parte, la concejal del bloque PJ-Unidad Ciudadana Romina Carrizo ponderó la inauguración del Banco Rojo por ser "una huella más en el camino emprendido por el Ni Una Menos", que ha llevado al colectivo de mujeres a "estar un paso adelante en la reivindicación de derechos".
La edil bregó por la combinación de "políticas públicas, una Justicia que proteja y actores sociales que puedan abordar la problemática y darle tratamiento", por lo que celebró "el vínculo insoslayable entre sociedad y universidad" que el proyecto del Banco Rojo representa en la ciudad.
Mientras se sucedían los discursos, alumnos de la carrera de Trabajo Social nucleados en la agrupación Cosecha Colectiva -hoy al frente del Centro de Estudiantes- pintaban el banco y la frase consensuada entre los asistentes al acto. "La violencia patriarcal no solamente es contra mujeres en pareja", señaló Marianela Gómez, la joven que propuso ampliar la consigna a plasmar en el banco. El objetivo de los estudiantes era que se tuviera en cuenta "la diversidad de violencias que sufren las personas identificadas con la femineidad".
"Creo que hay que dejarle la frase intacta arriba y agregarle (más alusiones) abajo", opinó la mamá de Rocía Juárez. "Si no es como sacarle el color al banco", consideró la mujer.
Lucía Carpano, del Colegio de Abogados de Zárate-Campana, reclamó por la sanción de la Emergencia en Violencia de Género, simbolizada en el pañuelo fucsia; y Rina Magrini, del Colegio de Psicólogos Distrito V, pidió prestar atención no solamente sobre la desigualdad patriarcal sino también al proceso de "empoderamiento de la mujer", que la ha llevado en las últimas décadas a un mayor grado de emancipación. También tomaron la palabra Paula Ferreyra, del Foro de Infancia Robada; Sol Núñez, coordinadora de proyectos del bloque de concejales Red por Argentina; y el decano del Departamento de Ciencias Sociales de la UNLu, Miguel Núñez.
"En el año 2017, 292 personas; en el año 2018, 259. Año 2019, 48. Esto da una suma de 645 personas, mujeres que no están más y que fueron asesinadas. ¿Saben cuántos chicos se anotan a cursar acá por año? 700", ilustró el director del Centro Regional Campana de la UNLu, Hernán Pirsch. "A las demás mujeres que están sufriendo violencia de género no las podemos dejar solas, es importante que todas las instituciones nos hermanemos en esto, porque es algo trasversal a la sociedad", manifestó, al tiempo que las últimas pinceladas de color eran dadas detrás suyo y se aproximaba el momento de inaugurar el Banco Rojo, en memoria de todas aquellas que deberían, pero que ya no están.
Estudiantes de la UNLu aprontan el banco rojo, cuyo lema recuerda a las mujeres e identidades disidentes víctima de la violencia machista.
Sandra París, diputada provincial de Cambiemos por la Segunda Sección Electoral, fue la única representantes del oficialismo, en un acto donde no hubo presencia municipal.
La iniciativa, que comenzó en Italia en el año 2016, fue dirigida por profesores de la carrera de Trabajo Social.
En su discurso, el director del Centro Regional Campana, Hernán Pirsch, expresó que la violencia de género es un flagelo “trasversal" a toda la sociedad.



