Se registraron en el centro y en el barrio Siderca. Dos fueron bicicletas de marca y otra una todo terreno genérica. Bajo diferentes modalidades, los delincuentes vuelven a poner la mira sobre los botines de dos ruedas.
Sea porque son al mismo tiempo recompensa y medio de escape, o porque estacionadas en la vía pública apenas demandan el esfuerzo de apretar un alicate, las bicicletas son siempre un botín codiciado por los delincuentes. Y más en verano, cuando el calor y las vacaciones se conjugan para hacer de las salidas al aire libre una opción difícil de obviar. En las últimas horas, se han denunciado los robos de por lo menos tres bicicletas de considerable valor y bajo modalidades de distintas, lo que vuelve a sonar la alarma de la seguridad sobre dos ruedas.
"Acaban de robar a mi hijo de 12 años en la esquina del taller de su abuelo", alertó Vanina en su cuenta de Facebook, publicación que acompañó junto a una imagen de la hermosa Philco ahora en manos de maleantes. "Por favor, no seas cómplice. Si viste a alguien con esta bici, avisame", pidió.
Pero si bien tiene para lamentar, también tiene para agradecer a la fortuna: su hijo adolescente salió sano y salvo del asalto pese a que fue tirado de la bici. El hecho sucedió en la esquina de Capilla del Señor y Colón.
Otra denuncia vía redes sociales llegó desde el barrio Siderca, donde un vecino anunció que le fue robada una bicicleta Fire Bird de cuadro negro y violeta y llantas Raleigh. De acuerdo a comentarios dejados por usuarios de Twitter, el rodado estaría siendo ofrecido por la zona del barrio Lubo.
El comercio ilegal de bicicletas robadas muchas veces se hace con pocas intenciones de ocultarlo. Incluso se han llegado a comercializar por Facebook, en grupos de compra-venta que se multiplican en esa red social. Por eso los damnificados suelen difundir imágenes de sus rodados luego de serles sustraídos con la esperanza de poder recuperarlos.
Eso hicieron por ejemplo los ciclistas amateurs del grupo A Todo Pedal, a quienes en más de una oportunidad han asaltado mientras recorrían la Panamericana o la Ruta 6. En uno de esos episodios incluso hubo golpes de por medio, según relata la crónica que lo dio a conocer.
Tras el asesinato de su hijo Pablo en el barrio porteño de Palermo a manos de un malviviente que se fugó con su bicicleta, un hecho que conmovió a todo el país, la familia Tonello inició una campaña de concientización y lanzó el sitio MuyBaratito.com en el que se podía adquirir rodados a bajo precio sin recurrir al mercado negro. "Detrás de un rodado de 20 mil pesos que te ofrecen a 500, seguro hay sangre", le señalaba Nora, mamá de Pablo, a La Auténtica Defensa durante una entrevista realizada en el año 2015.
Las bicicletas de carrera o todo terreno, de cuadro de aluminio y bajo peso, frenos a disco y cambios de velocidades suelen llamar más la atención. Es que su precio de las unidades nuevas comienza en los 15 mil pesos y puede superar los $40 mil, dependiendo la configuración y prestaciones. Marcas como Vairo, Olmo o Raleigh suelen ser las más codiciadas, y sus dueños son de pensar dos veces antes de dejarlas atadas en cualquier bicicletero de la ciudad o elegir el circuito por donde pedalearlas.
Más en ciertas ocasiones, la oportunidad le gana a la preferencia. El martes, el encargado del puesto de diarios de Varela y 9 de Julio sufrió el robo de su bici mientras acomodaba mercadería. En un abrir y cerrar de ojos le cortaron la eslinga. Un testigo llegó a alertarlo ya cuando el delincuente -un hombre joven, según le describió a este medio- iba por el centro de la plaza. Al parecer, todo fue tan rápido que ahorro tiempo para parar, acomodarle la cadena floja y seguir la fuga.
"Estaba bien armadita, pero no era una bicicleta de marca", contó. Es la segunda vez en dos años que le roban la bici, su recurso de trabajo para realizar los repartos de los diarios matutinos.
A pesar que los delincuentes pueden estar al acecho, los vecinos no se quedan en sus casas y salen a pedalear. Fran a sido víctimas de varios robos en su vida. Sin embargo, hace poco se compró una Vairo y sale casi todos los días a andar. "No salgo pensando en eso. Si me la roban, ¿qué voy a hacer? Antes capaz que lo pensaba y salía con más cuidado, yendo por las calles que conozco. Ahora voy hasta el fondo de la colectora, atento como para poder reaccionar y no me agarren de sorpresa", confiesa. Con precaución, pero sin temor.
En un abrir y cerrar de ojos, al kioskero Marcelo le llevaron la bicicleta y le dejaron una eslinga cortada al medio
Por Twitter, un vecino mostró la bici que le fue sustraída y se estaría vendiendo en el barrio Lubo.



