Buenos Aires, (NA)- El gobernador Felipe Solá y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, avanzaron ayer en la búsqueda de un «acuerdo integral» entre la Nación y Buenos Aires que podría incluir financiamiento nacional para planes destinados al conurbano y la posibilidad de revisar cada tres años la coparticipación federal de impuestos.
Como contrapartida, el Gobierno nacional se habría asegurado el compromiso de Solá de apoyar el proyecto de Ley de Responsabilidad Fiscal que el Gobierno envió recientemente al Congreso, una norma requerida especialmente por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Por eso, tras la reunión con el jefe de Gabinete, Solá se dirigió al Congreso, donde le transmitió personalmente al titular de la Cámara de Diputados, el duhaldista Eduardo Camaño, el resultado de las negociaciones y el pedido concreto del Gobierno para que se apruebe la Ley de Responsabilidad Fiscal.
El gesto de Solá hacia el Gobierno nacional no fue menor, puesto que precisamente desde el duhaldismo -del cual Camaño es uno de los principales referentes- se habían alentado reparos al proyecto de responsabilidad fiscal, que busca establecer controles a los gastos de las provincias.



