125 ANIVERSARIO CREACIÓN PARROQUIA SANTA FLORENTINA. 3 de febrero de 2019 - Año I - Edición Nº 16
Edición especial
Se realizó exitosamente en la ciudad de Panamá del 22 al 27 de enero p.p., bajo el lema: "He aquí la sierva del Señor. Hágase en mi según tu palabra"
Lo primero que apreciaron los peregrinos de más de 170 países, fue la cordial acogida del pueblo panameño. Distintas actividades pastorales fueron creando el clima de fraternal encuentro entre los jóvenes.
Las crecientes expectativas quedaron satisfechas cuando el miércoles 23 de enero, llegó el Papa Francisco, quien durante la Ceremonia de Acogida y Apertura JMJ Panamá 2019, en el Campo Santa María La Antigua les decía:
"En la presentación con las banderas escuchamos decir que venimos de culturas y pueblos diferentes, hablamos lenguas diferentes, usamos ropas diferentes. Cada uno de nuestros pueblos ha vivido historias y circunstancias diferentes. ¡Cuántas cosas nos pueden diferenciar!, pero nada de eso impidió poder encontrarnos, tantas diferencias no impidieron poder encontrarnos y divertirnos juntos. Ninguna diferencia nos paró. Eso es posible porque sabemos que hay algo que nos une, hay Alguien que nos hermana. Ustedes, queridos amigos, han hecho muchos sacrificios para poder encontrarse y así se transforman en verdaderos maestros y artesanos de la cultura del encuentro.
Con sus gestos y actitudes, con sus miradas, sus deseos y especialmente con su sensibilidad desmienten y desautorizan todos esos discursos que se concentran y se empeñan en sembrar división, en excluir o expulsar a los que "no son como nosotros".
Tenemos muchas diferencias, nos vestimos diferente, pero podemos tener un sueño común. Sí, un sueño grande y capaz de cobijar a todos. Ese sueño por el que Jesús dio la vida en la cruz y el Espíritu Santo se desparramó y tatuó a fuego el día de Pentecostés en el corazón de cada hombre y cada mujer.
Un sueño llamado Jesús sembrado por el Padre, Dios como Él, enviado por el Padre, con la confianza que crecerá y vivirá en cada corazón. Un sueño concreto que es una persona y que corre por nuestras venas, estremece el corazón y lo hace bailar cada vez que los escuchamos: "Ámense los unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes. En esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros" (Jn 13,34- 35).
¿Cómo se llame el sueño nuestro? ¡Jesús! (responden los jóvenes)
A un santo de estas tierras (Mons. Oscar Romero), le gustaba decir: "El cristianismo no es un conjunto de verdades que hay que creer, de leyes que hay que cumplir, o de prohibiciones. Así el cristianismo resulta muy repugnante. El cristianismo es una Persona que me amó tanto, que reclama y pide mi amor. El cristianismo es Cristo"
Donde, lo vimos más conmocionado al Papa Francisco fue durante la liturgia penitencial en el Centro de Cumplimiento de Menores Las Garzas de Pacora.
Sus esperanzadoras palabras fueron las siguientes:
"El Señor quiere hacer fiesta cuando ve a sus hijos que retornan a casa (cf. Lc 15,11-32). Así lo testimonió Jesús manifestando hasta el extremo el amor misericordioso del Padre.
El amor de Jesús es un amor que inaugura una dinámica capaz de ofrecer caminos y oportunidades de integración y transformación, de sanación y de perdón, caminos de salvación. Comiendo con publicanos y pecadores, Jesús rompe la lógica que separa, excluye, aísla y divide falsamente entre "buenos y malos".
La alegría y la esperanza del cristiano nace de haber experimentado alguna vez esta mirada de Dios que nos dice: vos sos parte de mi familia y no puedo dejarte a la intemperie.
Una sociedad es fecunda cuando logra generar dinámicas capaces de incluir e integrar, de hacerse cargo y luchar para crear oportunidades y alternativas que den nuevas posibilidades a sus hijos, cuando se ocupa en crear futuro con comunidad, educación y trabajo. Esa comunidad es sana."
El viernes, los jóvenes recorrieron y actualizaron la Pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo portando la tradicional "cruz de la evangelización"
El Papa reflexionaba con estas palabras:
"Padre, hoy el vía crucis de tu Hijo se prolonga: se prolonga en el grito sofocado de los niños a quienes se les impide nacer y de tantos otros a los que se les niega el derecho a tener infancia, familia, en los niños que no pueden jugar, cantar, soñar, se prolonga en las mujeres maltratadas, explotadas y abandonadas, despojadas y ninguneadas en su dignidad; en los ojos tristes de los jóvenes que ven arrebatadas sus esperanzas de futuro por falta de educación y trabajo digno; se prolonga en la angustia de rostros jóvenes, amigos nuestros que caen en las redes de gente sin escrúpulos, redes de explotación, de criminalidad y de abuso, que se alimentan de sus vidas.
El vía crucis de tu Hijo se prolonga en tantos jóvenes y familias que, absorbidos en una espiral de muerte a causa de la droga, el alcohol, la prostitución y la trata, quedan privados no solo de futuro sino de presente. Y así como repartieron tus vestiduras, Señor, queda repartida y maltratada su dignidad.
El vía crucis de tu Hijo se prolonga en jóvenes con rostros fruncidos que perdieron la capacidad de soñar, de crear e inventar el mañana y se "jubilan" con el sinsabor de la resignación y el conformismo, una de las drogas más consumidas en nuestro tiempo.
La pasión de tu Hijo se prolonga en la resignada soledad de los ancianos que dejamos abandonados y descartados."
El sábado, durante la emotiva Vigilia, donde lo central fue la solemne Adoración Eucarística frente a la imponente custodia, construida con desechos de armas y balas, con el expreso anhelo de reforzar la idea de construir un mundo mejor, basado en la Paz y la Hermandad.
El domingo, cerca de un millón de personas participaron de la misa de cierre de la Jornada Mundial. Allí el Papa Francisco volvió a resaltar el papel protagónico de los jóvenes y su ineludible responsabilidad, cuando les decía:
"Uno de los frutos del pasado Sínodo fue la riqueza de poder encontrarnos y, sobre todo, escucharnos.
La riqueza de la escucha entre generaciones, la riqueza del intercambio y el valor de reconocer que nos necesitamos, que tenemos que esforzarnos en propiciar canales y espacios en los que involucrarse en soñar y trabajar el mañana ya desde hoy. Pero no aisladamente, sino juntos, creando un espacio común. Un espacio que no se regala ni lo ganamos en la lotería, sino un espacio por el que también ustedes deben pelear. Ustedes jóvenes deben pelear por su espacio hoy, porque la vida es hoy, nadie te puede prometer un día del mañana.
Nos gusta decir que son el futuro, no. Son el presente, ustedes jóvenes son el ahora de Dios. Él los convoca y los llama en sus comunidades, los llama en sus ciudades para ir en búsqueda de sus abuelos, de sus mayores; a ponerse de pie y junto a ellos tomar la palabra y poner en acto el sueño con el que el Señor los soñó.
No mañana, ahora, porque allí, ahora, donde esté su tesoro allí estará también su corazón (cf. Mt 6,21); y aquello que los enamore conquistará no solo vuestra imaginación, sino que lo afectará todo".
Finalmente, queremos destacar el agradecimiento del Sumo Pontífice a todas organizaciones de la caridad reunidas en el Hogar "El buen Samaritano", donde se alojan y cuidan personas enfermas de HIV-SIDA.
En su afán de hacer posible su cercanía, participó de otros eventos, como la consagración del altar de la renovada Catedral Santa María La Antigua, donde su homilía se orientó directamente a los obispos, sacerdotes, consagrados y movimientos laicales.
Un momento especial fue el encuentro del Papa Francisco con los miles de "Voluntarios" de todo el mundo, que ayudaron en la organización del JMJ.
Según monseñor Ulloa, arzobispo de Panamá y organizador del J.M.J., hubo tres dimensiones que impactaron positivamente al Santo Padre: la realización del primer Encuentro Mundial de la Juventud Indígena, el cuidado de la naturaleza a través de una conciencia ecológica en la realización de los procesos y la participación de la comunidad de afrodescendientes.
En varias oportunidades el Papa pidió a los jóvenes: "Recen por mí", porque sabe su debilidad frente a tantas dificultades y desafíos que a diario se le presentan y que solo puede sobrellevar con la fuerza de nuestra oración.
¡¡¡GRACIAS PAPA FRANCISCO!!! Por su ejemplo de humildad y compromiso con toda la Iglesia.
También queremos agradecer la representación de los 2000 jóvenes argentinos que participaron de la J.M.J. -Panamá 2019 particularmente a los 270 de nuestra diócesis de Zárate - Campana y los sacerdotes que los acompañaron.
El reto que queda es continuar capitalizando ese potencial hacia una Iglesia que siempre manifieste su "hágase" en la construcción de una "Iglesia en salida y del encuentro", como modelo para la sociedad y el mundo.
Lamentamos la marcada desinformación que tuvo el pueblo católico argentino por parte de los medios televisivos sobre este multitudinario evento.
Las redes sociales, la prensa y algunos canales de televisión de nuestros hermanos latinoamericanos nos permitieron seguir de cerca tan importante acontecimiento.
Nosotros abordamos aquellos tramos que, a nuestro criterio, nos resultaron más relevantes y significativos. Para los que quieran leer y seguir analizando los numerosos discursos del Papa Francisco, les dejamos el siguiente link: https://www.aciprensa.com/ebooks/PapaEnPanama.pdf
Papa Francisco en el JMJ
Jóvenes llevando la cruz de la evangelización



