A pesar de las recomendaciones de la concejal Marina Casaretto, el lunes 21 de enero, junto al concejal Rubén Romano, estuvimos recorriendo el barrio San Cayetano. Para sorpresa de la funcionaria, pero no para nosotros, fuimos muy bien recibidos. Caminamos el barrio con tranquilidad y dispuestos a escuchar cada uno de los reclamos y sugerencias.
Los vecinos y vecinas se acercaron para contarnos sus preocupaciones sobre el barrio y algunas problemáticas que no fueron resueltas por el Estado. Aunque la concejal declaró que el intendente en este tiempo refundó el barrio, sus habitantes nos contaron que la única obra que realizó consistió en asfaltar la calle principal. Además, se descuidaron otros servicios básicos como el mantenimiento del zanjeo o la recolección de basura y del césped que cortan en los espacios comunes. Esto también se relaciona con que el transporte público sólo ingrese hasta la calle asfaltada, mientras que aquellos que tienen sus hogares en las calles aledañas tengan que caminar varias cuadras con lluvia, sol o sombra. Otra de las preocupaciones principales fue la falta de fumigación, tanto de mosquitos como de roedores, ante el posible contagio de enfermedades y virus.
Creemos que en lugar de determinar quién puede o no visitar el barrio, la funcionaria podría acercarse a escuchar más a los vecinos. De esa forma, en lugar de preocuparse por la oposición, podría, como Estado, velar más por las necesidades reales del barrio.
Los vecinos nos agradecieron ser escuchados y que pudiéramos acercarnos.



