Los alimentos son imprescindibles para la vida, y son a la vez un vehículo de transmisión de muchos agentes patógenos y sustancias tóxicas.
El impacto del alimento contaminado en la salud oscila desde la indisposición leve hasta la enfermedad mortal.
Los posibles contaminantes se pueden clasificar en químicos (venenos, productos de limpieza), físicos (madera, vidrio, metal) y biológicos (microorganismos; bacterias, parásitos, virus, hongos).
Con los contaminantes biológicos existe un riesgo mayor, ya que los mismos no son detectados por el ojo humano, y su hábitat natural es la tierra, el agua, el aire, la piel, las superficies sobre las que trabajamos, etc.
Al igual que las personas, estos organismos necesitan ciertas condiciones para poder vivir. Necesitan comer, respirar, una temperatura ambiente adecuada, etc. Existen ciertos factores que harán que el desarrollo de los microorganismos sea más favorable.
En la denominada zona de peligro, rango de temperaturas entre los 5°C y 65°C, las bacterias logran reproducirse a una velocidad considerable. (La temperatura ambiente se encuentra en este rango).
Se considera que por debajo de los 5º C (temperaturas de refrigeración) se enlentece la reproducción bacteriana. Temperaturas mayores a 70º C en el centro del alimento nos aseguran la muerte de los microorganismos patógenos.
Tener en cuenta que un alimento puede presentar color, olor y sabor normal y estar contaminado.
Para evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos, la OMS propone 5 claves para su inocuidad:
- Mantener la higiene: Lavarse las manos antes de la preparación de los alimentos y después de cualquier interrupción. Lavar y desinfectar las superficies, equipos y utensilios usados en la preparación de los alimentos. Proteger los alimentos y las áreas de cocina de insectos, mascotas y otros animales, guardando los alimentos en recipientes cerrados y retirando la basura regularmente.
- Separar alimentos crudos y cocidos: Los alimentos crudos, especialmente carnes rojas y blancas, pueden contener microorganismos peligrosos que se pueden transferir a otros alimentos durante la preparación y conservación de los mismos.
- Cocción completa: Los alimentos deben alcanzar una temperatura de 70°C en todas sus partes para que su inocuidad esté garantizada. En el caso de no disponer de termómetros, para carnes rojas y blancas, cuide que los jugos sean claros y no rosados. Recalentar completamente la comida cocida.
- Mantener los alimentos a temperaturas seguras: No dejar alimentos a temperatura ambiente por más de 2 hs. No guardar comida durante más de 3 días, aunque sea en la heladera, y no recalentar más de una vez. Descongelar los alimentos en refrigerador y no hacerlo a temperatura ambiente.
- Usar agua y materia prima segura: Usar agua potable para lavar las frutas y verduras, especialmente si se consumen crudas, para añadir a los alimentos, preparar bebidas, hacer hielo, limpiar los utensilios de cocina y lavarse las manos. Para la desinfección de frutas y verduras: Por cada litro de agua potable, 10 gotas de lavandina, dejar actuar 1 a 2 minutos y enjuagar.
Carina Genta - Lic. en Nutrición - UBA (MN: 8663 MP: 3854)
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