Dijo que el intendente es un "vetador serial" que ahora "se tiró contra sus propios trabajadores, que en definitiva son los que defienden la gestión". Adelantó que irá a la Justicia.
El Sindicato de Trabajadores Municipales de Campana (STMC) salió a cuestionar el veto del intendente Abella a la ordenanza que obligaba al gremio y al Municipio a renegociar un acuerdo de beneficios comerciales para los trabajadores estatales locales.
"Ahora el vetador serial se tiró contra sus propios trabajadores, que en definitiva son los que defienden la gestión", lanzó Carlos Barrichi, secretario general del STMC, conocida la firma cancelatoria del jefe comunal al proyecto presentado por el bloque Red por Argentina con el apoyo del gremio.
Barrichi se mostró muy disconforme con el veto del intendente Abella y adelantó que el gremio irá ahora por la vía judicial, al considerarse amparado en las leyes existentes para poder contar con un convenio como el código de descuento.
Por su parte, el secretario de Prensa del STMC, Norberto Burgueño, amplió el punto de vista gremial. "Después de habernos enterados del veto, conseguimos una copia y leímos los fundamentos. Realmente entendemos que no se justifican", expresó.
"Primero, uno de los fundamentos es que el convenio se venció, lo cual es una obviedad, por eso precisamente la confección de esta ordenanza. Después se manifiesta que no hay capacidad económica y operativa, que entendemos que es una mentira, porque a ellos económicamente no les representa nada, y si no tienen operatividad para hacerlo, me preguntó para qué sí", expresó el gremialista.
Según Burgueño, con la promulgación de la ordenanza "no hacía falta implementar nada nuevo", por lo que el impacto en las arcas municipales y el funcionamiento de la Dirección de Recursos Humanos hubiese sido mínimo.
Por otra parte, Burgueño defendió el accionar del Concejo Deliberante, el cual -señaló- está "para transmitir al Ejecutivo cuáles son las necesidades de los ciudadanos, teniendo en cuenta que los trabajadores municipales también son vecinos de la ciudad".
“El veto es una cuestión caprichosa del intendente", fustigó.



