Aldous Huxley, en su novela "Un mundo feliz", escribía en 1932 "«Una dictadura perfecta tendría la apariencia de una democracia, pero sería básicamente una prisión sin muros en la que los presos ni siquiera soñarían con escapar. Sería esencialmente un sistema de esclavitud, en el que, gracias al consumo y al entretenimiento, los esclavos amarían su servidumbre.»
El futuro ya llegó, vivimos muriendo, sin tiempo para lo esencial; porque ya no sabemos qué es eso. Diciembre deja entrever con mayor claridad esa cultura frenética. Se trabaja más, para gastar más, para trabajar más y gastar más. Más regalos, más caros, más deudas. Más y más. Los presos no sueñan con escapar de la grotesca equivalencia entre Ser y Consumir.
El orden macroeconómico globalizado (y la cultura de derroche que impone), nos inculca miedo a perder el tiempo; pero la paradoja es que la aceleración nos hace perder vida. El mero hecho de carecer de tiempo para gozar de un descanso reparador, de relajarnos, conectarnos con nuestros seres queridos (y no con pantallas); nos traslada a un estado de estrés crónico. La exigencia social de vivir rápido se expande como un virus ¡Vivimos enfermos y nos parece normal!
Viajamos constantemente por el carril rápido, sobre estimulados; y eso hace que no tengamos nunca la serenidad indispensable para reflexionar y elegir una vida que merezca ser vivida.
Sólo la Lentitud puede aportar la riqueza de distinguir el camino, encontrar nuestro Sentido. No parece casual que en las últimas décadas, en las Psicoterapias Cognitivas, se hayan incorporado modelos de meditación tales como Mindfulness, que enseña a ir más despacio o bien frenar. A degustar con pausa lo que estamos viviendo aquí y ahora. No podemos respirar el aire de ayer ni el de mañana. Su aprendizaje y ejercicio periódico permite reducir el estrés y aumentar la sensación de armonía, al tiempo que aprendemos a ser más autocompasivos, es decir más amables con nosotros mismos, a aceptarnos. Cosa útil para curar la enfermedad de la velocidad, ¿no?
¡Felices y lentas fiestas para todos!
Mariana Ceballos / Lic. en Psicología - licmarianaceballos@yahoo.com.ar



