El DIA 13 de junio el calendario litúrgico de la Iglesia católica nos señala la fiesta de San Antonio de Padua. Es un santo que siguió a Francisco de Asís y vivió entre el año 1195-1231.Sin embargo es muy actual y muy nuestro, pues la devoción a El está difundida en el mundo entero. Lo tenemos como amigo o lo veneramos como Santo. Ocupa en el corazón de muchísimos cristianos un lugar de privilegio.
Fue un gran predicador principalmente en Italia .Solía decir: la palabra tiene fuerza cuando va acompañada de las obras. Cesen, por favor, las palabras y sean las obras quienes hablen.
Nuestro Padre y San Aníbal Di Francia tuvo hacia San Antonio una especial devoción hasta poner bajo su segura protección todas sus obras de beneficencia. Al llegar en Argentina ha sido nuestra tarea tributar culto al Santo y al construirse la Capilla en el Bº Las Acacias hemos pensado en San Antonio dedicándole el pequeño templo.
Me parece interesante hacer un poco de historia de esa capilla celebrando los 20 años: Corría el año 1979 y poco a poco iba yo tomando contacto con los distintos grupos de personas que poblaban los barrios de nuestra futura jurisdicción parroquial. En Las Acacias no había centro de culto. Me pareció oportuno y conveniente reunir a un grupo de personas para hablar de la posible construcción de un centro de culto. En ellos había el ansia de no ser menos de los demás barrios y la idea que venia acariciada desde tiempo encontró el apoyo del sacerdote. Se habló mucho y la conclusión fue que para acrecentar y cultivar la fe, dar gloria a Dios hacia falta estudiar y trabajar sobre el proyecto de una capilla y algo mas. Hubo mucha alegría y la frase tan común ¨De ahí a poquito¨ nos dio aliento para seguir adelante. Al optimismo se añade la esperanza que da sentido al accionar del hombre, pues se formó una pequeña comisión la cual fue encargada de organizarse con otros. En otras reuniones se llegó a considerar algo mas concreto pensando en el futuro de niños, jóvenes y adultos, pues surgió la idea de un centro misional que hubiéramos dedicado al Padre Aníbal Di Francia y ese se iba a realizar en distintas etapas: capilla, anexos para talleres, aulas para catequesis y salón para reuniones sociales. Menuda tarea nos íbamos a cargar sobre los hombros, sin embargo había mucho entusiasmo y fe. Personalmente toqué el timbre de muchos estamentos sociales y de industrias y tuve la impresión clara de que el cielo estaba cerrado y que todo quedaba en la nada. Después de dos años de trámites necesarios, la Munipalidad de Campana, dirigida por Don Pedrito Schinoni donaba los lotes para realizar el Centro misional. Era el DIA 24 de marzo de 1981. El problema es ahora estrictamente económico. No hay plata, ni existe un pozo de San Patricio o la Romana Fontana de Trevi desde donde sacar dinero. Así nos toca a todos rezar, soñar y no desperdiciar lo que se había obtenido. Se movilizó toda la comunidad parroquial del Carmen para poder realizar por lo menos la capilla en Las Acacias. En Marzo 1983 la junta coordinadora parroquial dio mandado al presidente de la comisión de fiestas de organizar junto con la comisión del barrio eventos para poder empezar la construcción de la obra .Así fue. Todo estaba destinado a Las Acacias.
El día 18 de setiembre 1983, Mons. Esposito Castro bendijo la piedra fundamental del centro misional Padre Aníbal Di Francia. Gloria a Dios y al Padre Aníbal. y la primera parte de la obra será un salón que hará la función de capilla dedicada a San Antonio de Padua. Con el Padre Mario Barenzano y toda la comunidad se trabajó sin parar para llevar adelante la obra. El Señor quizo premiar los 25 años de mi sacerdocio: muchas puertas se abrieron en el extranjero, en Argentina y en Campana y el DIA 16 de setiembre de 1984 se inauguró la Capilla en honor de San Antonio de Padua. Nos vino a flor de labios gritar: Gloria al Padre Aníbal y el del cielo nos decía: Caridad...caridad. Han pasado 20 años, la comunidad ha madurado en la fe y señal es que han surgido dos vocaciones que hoy viven su consagración al Señor entre las hermanas Claretianas.



