Ayer al mediodía, luego de finalizar la última práctica semanal, el plantel del Club Villa Dálmine fue agasajado por la Comisión Directiva de la entidad ¨violeta¨ con un asado de camaradería, previo al trascendental choque que sostendrá mañana sábado frente a Barracas Central, donde el campanense tiene la obligación de ganar para acceder a la final del Torneo Reducido, cuyo ganador jugará la Promoción de la Primera ¨B¨.
De acuerdo a lo visto en el terreno de juego, es muy probable que Wálter Cataldo no introduzca variantes con respecto al equipo que disputó en cotejo de ida, que como es sabido concluyó 0 a 0, resultado que lo deja mejor parado al conjunto capitalino, ya que una nueva igualdad lo favorecería para jugar con el ganador de Sacachispas - Comunicaciones, la Final.
BARRACAS CENTRAL. Néstor Rappa, entrenador de Barracas Central, no parece estar tranquilo de cara al partido de vuelta frente a Villa Dálmine. El técnico no ve bien a sus jugadores: "Tenemos un partido muy difícil por delante y no veo bien anímicamente a mis jugadores. Yo los entiendo, pero se perdió una final por penales y jugando incluso mejor que nuestros rivales, rescatemos eso. Si nos quedamos pensando en la oportunidad perdida, no se van a dar cuenta que ahora tiene otra y que tienen que concentrarse y levantar la moral".
En cuanto al armado del equipo, son más dudas que certezas. Oliva, Juárez y Molini están con contracturas y dolores musculares, por lo que sus presencias están en duda. Los evaluarán hasta último momento y recién ahí decidirán el equipo. Igualmente Rappa ya confirmó la vuelta de Pavich y Risso al primer equipo, por Fonseca y Astudillo, en tanto todavía no podrá contar con Milano, quién debe purgar aún otra fecha de suspensión.



